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Héctor Zabaleta, exdirector de Administración de Techint, declaró en el juicio por la Causa Cuadernos y reconoció haber entregado paquetes con dinero a Roberto Baratta, exfuncionario del Ministerio de Planificación y mano derecha de Julio De Vido.
El exdirectivo aseguró que actuó por instrucción de Luis Betnaza, entonces responsable de Relaciones Institucionales de la compañía, y confirmó que las fechas registradas por Oscar Centeno coincidían con los encuentros.
Según precisó, las entregas se realizaron en pesos, por montos de entre $600.000 y $700.000, hasta completar una suma cercana al millón de dólares.
Zabaleta explicó que los intercambios se concretaban en la cochera del subsuelo de la sede de Techint porque Baratta no quería ser visto. También relató que, en una oportunidad, el exfuncionario se molestó porque recibiría pesos en lugar de dólares y lo habría amenazado con cortarle el suministro de gas a la planta de Campana. El exdirectivo había sido detenido e imputado en el expediente, aunque posteriormente fue sobreseído.
Zabaleta, contador público de 80 años, reconoció en total seis entregas de dinero a Baratta, según pudo reconstruirse de su testimonio. Al arrancar la audiencia, el Tribunal Oral Federal 7 le recordó el riesgo de autoincriminarse y su derecho a guardar silencio dado que había estado imputado en la causa, pero el testigo respondió igualmente todas las preguntas de la fiscalía y de la defensa de Baratta.
También dio cuenta de la relación de confianza que mantenía con Paolo Rocca, de quien dijo haber sido apoderado, haber administrado un campo en Villegas y haber gestionado asuntos personales, entre ellos la compra de un avión. Negó, además, haberse contactado con integrantes de Techint durante los días en que estuvo detenido.
La audiencia tuvo, además, un cruce entre las partes: la defensora de Baratta, Elizabeth Gómez Alcorta, pidió sancionar a la fiscal Fabiana León por haber señalado que se había preparado o “carpeteado” al testigo antes del interrogatorio, lo que motivó un cuarto intermedio del tribunal para resolver si se autorizaba la lectura de declaraciones previas de Zabaleta. Tras su testimonio estaba prevista la declaración de Betnaza.
El contexto
La Causa Cuadernos se originó en 2018, cuando trascendieron los cuadernos manuscritos de Oscar Centeno, remisero y exchofer de Baratta, quien durante años había anotado recorridos de recolección de bolsos y paquetes con dinero desde empresas hacia funcionarios del kirchnerismo, entre 2005 y 2015. La investigación derivó en una causa por asociación ilícita para recaudar sobornos a cambio de contratos de obra pública, con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner como principal acusada junto a decenas de empresarios y exfuncionarios. El juicio oral se sustancia ante el Tribunal Oral Federal 7.
En el caso puntual de Techint, los pagos a Baratta no estarían vinculados a obra pública sino a las negociaciones por la filial venezolana Sidor, que el gobierno de Hugo Chávez expropió en 2008.
En su indagatoria de 2018, Betnaza había admitido haber ordenado a Zabaleta el pago de “contribuciones” a Baratta, y mencionó diez cuotas de 100.000 dólares cada una, en el marco de gestiones para intentar evitar la nacionalización de la planta y luego para facilitar el regreso al país de empleados y familiares tras la expropiación. Los cuadernos de Centeno registraron nueve visitas de Baratta a la sede porteña de Techint entre abril y noviembre de 2008.
Tanto Zabaleta como Betnaza fueron procesados e imputados en la causa, pero terminaron sobreseídos en 2021: la Justicia consideró que los pagos habían existido, aunque los enmarcó en una situación de emergencia y los justificó por “razones humanitarias” ligadas a la repatriación del personal de Sidor. Por ese motivo, ambos declararon hoy como testigos y no como acusados.