Cuando la presidenta Cristina Kirchner inauguraba la planta de motores en Ford, las autoridades le comunicaban a sus concesionarios dos noticias. La primera tenía que ver con la llegada de la nueva Ranger y, la segunda, que dejarán de fabricar e importar la mítica F-100.

La pick up que logró convertir su nombre en un genérico para este tipo de modelos y que ahora es importada de Brasil dejará de ser construida.

La pick up que sólo en la Argentina tiene ese nombre en el resto de los mercados en donde se vendió se denominaba F-250 no se encuentra en su mejor momento de venta (acumulan 1.432 unidades vendidas hasta octubre). Sin embargo, durante años fue la más vendida en ese segmento.

La F-100 comenzó a fabricarse en el país en la planta que la compañía del óvalo tenía en La Boca en el año 1959. Dos años más tarde se inauguró la planta de General Pacheco, y en 1964 la pick up pasa a ser fabricada en esas instalaciones.

La camioneta ya había calado en el gusto de los fierreros argentinos, pero un dato hizo que se popularizara aún más. Según explican los Amigos de la F-100, en 1965 el ya fallecido Angel T. Rienzi corredor de TC, e ídolo de las Cupecitas reemplazó un motor V8 con válvulas laterales, por uno de F-100 V8, obteniendo el récord de velocidad promedio de 215km/h.

Aunque ya había marcado una diferencia, en 1966 llegó la F-100 con suspensión Twin-I-Beam convirtiéndose en la primera camioneta argentina en tener suspensión independiente. Cuatro años más tarde, en 1970, irrumpió en el mercado la versión con motorización diesel.

La F100 tiene 52 años de existencia, en nuestro país y, hasta la actualidad, ya se comercializaron más de 410.000 unidades. El mayor momento de gloria en lo que se refiere a las ventas lo alcanzó en 1980, cuando se patentaron 32.436 unidades.

Pero aunque a principios de los ochenta fue el momento de esplendor en ventas, seis años antes la pick up logró un hito protagonizando Hércules, el comercial de televisión argentino más premiado en el mundo, en el cual una F100 Deluxe roja y gris se tiraba de un avión de carga de la Fuerza Aérea en la base de El Palomar.

Después de tantos años, esta chata alcanzó el nivel de clásico entre los fierreros argentinos; al punto que existe un Club de Amigos de la F-100. Estos hombres y mujeres, fanáticos de Ford pero especialmente del modelo de pick up, se reúnen los primeros sábados de cada mes en la playa de estacionamiento del supermercado Walmart de la Avenida Constituyentes casi General Paz.