Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), 3,5 horas por día es el tiempo que invertimos en nuestro smartphone para comunicarnos, para entretenernos, para informarnos, para ubicarnos en la ciudad y hasta para controlar nuestros gastos. En breve, también se convertirá en nuestra billetera gracias a la implementación de la tecnología financiera necesaria para que los pagos móviles pasen a ser protagonistas en las transacciones de todos los días.

Pero a nivel local seguimos desconociendo la experiencia de utilizar nuestro celular como método de pago.

La tecnología de las billeteras digitales presenta dos tipos de seguridad: la física que está dada por el uso del equipo móvil y por el ciclo de uso de este sistema que minimiza el riesgo de clonación o pagos mal efectuados -la transacción se realiza de manera presencial, al posicionar el teléfono sobre un POS e ingresar la clave- y la lógica, que se relaciona con cómo hacer que un teléfono celular sea seguro.

Adicionalmente, existe la tokenización, cuya función es crear un código único, conocido como token, que sale del dispositivo hacia la caja registradora gracias a la tecnología NFC del establecimiento.

La Argentina, tiene gran potencial de crecimiento en el ámbito de los medios de pago electrónicos y digitales, pues cuenta con las condiciones tecnológicas para su implementación. Sin embargo, faltan dos acciones clave: abrir el mercado para que ingresen nuevos actores, para garantizar una oferta más competitiva y fomentar la integración entre las diferentes redes. El mercado europeo hace mucho tiempo aprendió que es importante tener competencia y distintas alternativas para que sea el cliente quien decida cuál le brinda el mayor beneficio.

Una experiencia más cercana se desarrolla en Chile, donde actualmente se discute en el Parlamento una reforma de la normativa legal que promoverá la apertura del mercado y con esto el ingreso al país de nuevas alternativas tecnológicas y financieras que impactarán directamente en el ámbito de las soluciones transaccionales.

Otro aspecto fundamental para la consolidación de la billetera digital es la educación de los potenciales usuarios y la construcción de una cultura respecto al uso de la tecnología en las transacciones económicas. Además, las marcas deben implementar los incentivos correspondientes para el uso de esta tecnología, especialmente apoyándose en las herramientas de mobile marketing.

Esta tecnología apunta a todo tipo de mercado, pero beneficia más directamente a los retails, supermercados y grandes comercios, porque el proceso de compra-venta (a mayor escala en estos lugares) se da con mayor rapidez. Pero además, genera una nueva cultura comercial por parte de los usuarios, lo que obligará al comercio a permanecer siempre actualizado y atento a las nuevas exigencias del consumidor. Que estará enfocado en disfrutar esta nueva experiencia de compra.