En esta noticia

La inscripción del nacimiento constituye uno de los primeros pasos legales tras la llegada de un hijo, siendo un trámite esencial para asegurar derechos básicos como la identidad, la salud y la educación. En el contexto colombiano, este procedimiento se lleva a cabo ante la Registraduría, permitiendo la formalización del vínculo entre el menor y sus padres.

En el pasado, el registro civil de nacimiento generaba ciertas inquietudes en torno a los documentos que debían ser presentados, en particular con respecto al estado civil de los progenitores. En la práctica, existía la percepción generalizada de que se requería demostrar el matrimonio o una unión formal para proceder con la inscripción de un hijo.

Sin embargo, la normativa actual tiene como objetivo simplificar el acceso al registro civil y eliminar las barreras administrativas que pudieran dilatar la inscripción de los recién nacidos, garantizando así la protección del derecho a la identidad desde los primeros días de vida.

Histórico | La Corte Suprema refuerza la protección de los prepensionados colombianos: qué cambia ahoraabre en nueva pestaña

El trámite que ya no tendrás que hacer para inscribir al menor

En Colombia, el proceso de inscripción del nacimiento de un nuevo ser no requiere la presentación del certificado de matrimonio ni de prueba formal de unión entre los progenitores. La realización del trámite ante la Registraduría se sustenta en la declaración del interesado y en el principio constitucional de la buena fe, sin exigencia de comprobación documental del vínculo conyugal.

Esto implica que, al momento de llevar a cabo el registro de un hijo, es suficiente con que la persona que efectúa la inscripción declare que los padres están casados o que mantienen una unión marital de hecho. No se considera un requisito legal adjuntar el registro civil de matrimonio u otro documento que certifique la relación.

El mismo procedimiento es aplicable en el caso de hijos concebidos durante una unión marital de hecho previamente declarada, conforme a la legislación vigente, lo que previene retrasos y simplifica la obtención del registro civil de nacimiento.

Cómo se eligen y ordenan los apellidos del recién nacido

La normativa facilita que los progenitores determinen el orden de los apellidos del menor de manera libre, sin que exista una norma automática que otorgue preferencia a uno sobre otro.

Durante el proceso de inscripción, el funcionario registral debe asignar los apellidos utilizando el primer apellido de la madre y el primer apellido del padre. El orden en que se establezcan no está predeterminado, sino que se debe definir por decisión conjunta de los padres, después de haber sido consultados en el momento del trámite.

La registración de un recién nacido ya no es necesaria que demuestre una unión formal o matrimonio entre los padres.Freepik

Qué hacer si los padres no se ponen de acuerdo

En caso de que el declarante declare que existe un desacuerdo entre los progenitores respecto al orden de los apellidos, el procedimiento se resuelve mediante un sorteo a cargo del funcionario registral.

Con el fin de llevar a cabo este proceso, se escriben los primeros apellidos de cada progenitor en papeles individuales, los cuales se introducen en un sobre para extraer uno al azar. El apellido elegido se inscribe en primer lugar, mientras que el restante se considera como el segundo apellido del niño o la niña.

Este mecanismo tiene como propósito asegurar la igualdad entre los padres y prevenir que la falta de consenso retrase procedimientos fundamentales para el acceso a derechos como la identidad, la salud y la educación.

Dólar: paso a paso, cómo sustituir los billetes que quedan de circulación para que no disminuyan valorabre en nueva pestaña
Está confirmado: el tren más veloz de América Latina hará su trayecto completo a partir de esta fechaabre en nueva pestaña

Guía del registro civil en comunidades indígenas

Cuando el menor forma parte de una comunidad o pueblo indígena, el orden de los apellidos debe adherirse a las costumbres propias de dicha comunidad. En tales supuestos, el funcionario encargado del registro debe aplicar los usos y tradiciones que sean reconocidos, siempre en conformidad con el marco legal establecido.

De este modo, el registro civil de nacimiento se erige como un trámite esencial, evitando la imposición de exigencias adicionales vinculadas al estado civil de los progenitores y priorizando el derecho a la identidad desde los primeros días de existencia.