En esta noticia

Las relaciones de pareja entre compañeros de trabajo son legales en Colombia y, por sí solas, no constituyen una causal de despido. Sin embargo, cuando ese vínculo provoca incumplimientos de las obligaciones laborales, vulnera el reglamento interno o afecta el normal funcionamiento de la empresa, el empleador puede imponer sanciones e incluso terminar el contrato con justa causa.

Según explicó la abogada laboral Lina Rodríguez en sus redes sociales, esta posibilidad está respaldada por la Sentencia SL10137 de 2015 de la Corte Suprema de Justicia, que establece que una relación sentimental no constituye una falta disciplinaria en sí misma, aunque sus consecuencias dentro del ámbito laboral sí pueden ser objeto de medidas cuando exista fundamento y se garantice el debido proceso.

¿En qué casos una empresa puede despedir a una pareja de empleados?

La principal condición es que la relación tenga efectos negativos sobre el trabajo o implique el incumplimiento de las normas internas de la organización.

Entre las situaciones que podrían dar lugar a sanciones disciplinarias se encuentran:

  • Incumplir el reglamento interno de trabajo o las políticas establecidas por la empresa.
  • Generar favoritismos o conflictos de interés entre trabajadores.
  • Afectar la productividad durante la jornada laboral.
  • Provocar un deterioro del ambiente de trabajo debido a conflictos personales, discusiones o situaciones de celos que involucren a otros compañeros.
  • Realizar manifestaciones de afecto inapropiadas dentro del lugar de trabajo cuando estas contravengan las reglas de la organización.

En estos casos, el empleador podrá evaluar la aplicación de medidas disciplinarias, siempre que existan pruebas de las afectaciones y se respete el procedimiento previsto por la legislación laboral.

La empresa no puede prohibir las relaciones sentimentales

La experta recordó que los empleadores no tienen facultad para impedir que dos trabajadores mantengan una relación de pareja.

No obstante, sí pueden establecer políticas internas orientadas a prevenir conflictos de interés o proteger la transparencia dentro de la organización, especialmente cuando existen relaciones entre superiores y subordinados o cargos que puedan comprometer la imparcialidad en la toma de decisiones.

Las empresas pueden imponer sanciones cuando una relación afecta el ambiente laboral o incumple el reglamento interno. (Fuente: Shutterstock)

Estas disposiciones deben estar contempladas en el reglamento interno o en las políticas corporativas y aplicarse de manera objetiva, según informó El Tiempo.

El debido proceso sigue siendo obligatorio

La existencia de una relación sentimental no basta para justificar un despido con justa causa. Antes de imponer cualquier sanción, la empresa debe demostrar que hubo una afectación real al ambiente laboral o un incumplimiento de las obligaciones del trabajador.

Además, es necesario documentar los hechos, respetar el debido proceso y garantizar el derecho de defensa de los empleados involucrados.

De acuerdo con la interpretación de la Corte Suprema de Justicia, el análisis debe centrarse en la conducta laboral y sus efectos sobre la empresa, y no en la relación personal entre los trabajadores.