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Durante años, miles de pymes en América latina enfrentaron un mismo límite para crecer: la capacidad humana. Mensajes sin responder en WhatsApp, consultas fuera de horario y oportunidades comerciales perdidas por falta de tiempo se volvieron parte de la rutina diaria. Un cuello de botella silencioso que, sin grandes alertas, limitó la expansión de muchos negocios.

En la mayoría de los casos, el problema no era la ausencia de herramientas digitales, sino la dificultad para ordenar y sostener la operación cotidiana sin descuidar el vínculo con los clientes. De esa necesidad concreta empezó a tomar forma una solución que hoy se replica en distintos países de la región.

Así nació Prometheo, un CRM para pymes operado por agentes de inteligencia artificial, creado por los argentinos Martín Pilossof (32) y Juan Stein (33). En solo un año pasó a facturar cerca de USD 700.000 anuales, con más de 600 pymes activas y un equipo de seis personas que proyecta duplicarse este año.

Todo el crecimiento fue sin inversión externa, en un contexto donde más del 70% de las pymes de América latina tiene baja madurez digital y el mercado regional de IA crece a más del 29% anual hacia 2030.

Juan Stein y Martín Pilossof, creadores de Prometheo, el CRM con agentes de inteligencia artificial pensado para pymes de América Latina.Prometheo

Un producto que nació resolviendo un problema real

Prometheo surgió de manera inesperada dentro de ITESA, una empresa de desarrollo de software vinculada a proyectos de tokenización inmobiliaria y al ecosistema cripto. En la operación diaria de uno de esos desarrollos, apareció una dificultad clara: gestionar de forma eficiente un volumen creciente de consultas comerciales sobre un producto técnico.

El punto de quiebre llegó con el lanzamiento de un proyecto inmobiliario basado en blockchain en Colombia. La cantidad de interesados superó rápidamente la capacidad del equipo humano.

“Teníamos tantos leads que se volvió inmanejable responderlos”, recuerda Pilossof. A eso se sumaban la rotación de personal y la complejidad de capacitar moderadores, lo que dejó en evidencia las limitaciones del modelo tradicional de atención.

Como prueba piloto, el equipo implementó una solución rápida: conectar modelos de lenguaje a canales como WhatsApp e Instagram para automatizar las respuestas. El resultado fue inmediato, pero inesperado. Los clientes dejaron de interesarse en el producto original y comenzaron a preguntar por el sistema de atención automatizada. “Ahí entendimos que había algo mucho más grande”, resume el fundador.

Ese feedback marcó un cambio de rumbo y dio origen a Prometheo como producto independiente, con sus primeros clientes en Colombia.

Por qué Prometheo es un agente y no un bot

Uno de los ejes del discurso de la empresa es la diferencia entre un bot tradicional y un agente de IA. “Un bot sigue caminos predefinidos; un agente entiende lenguaje coloquial y conversa como un humano”, explica Pilossof. Esa capacidad permite que los usuarios escriban con errores, envíen audios o hagan pedidos informales sin que la experiencia se rompa.

La plataforma se integra con herramientas ya conocidas por las pymes colombianas, como Mercado Pago, Mercado Libre, Tokko para inmobiliarias, Google Calendar y plataformas de e‑commerce. El agente puede responder consultas, cotizar, agendar turnos, precalificar leads y, en determinados rubros, cerrar ventas completas sin intervención humana.

“La idea no es reemplazar al vendedor, sino que el vendedor hable solo con personas calificadas”, aclara. En sectores como real estate, la IA puede cubrir entre el 70% y 80% del proceso comercial, mientras que en e‑commerce de bajo ticket puede completar la conversión de punta a punta.

Prometheo permite a las pymes escalar la atención comercial y la gestión de leads mediante agentes de inteligencia artificial, sin sumar personal.Prometheo

Colombia: adopción rápida y nichos definidos

Según datos de la compañía, el 15% de su base de clientes es colombiana, dentro de un total que supera los 600 usuarios activos. Medellín concentra el mayor nivel de adopción, impulsado por el dinamismo del ecosistema emprendedor y la alta concentración de pymes.

“La adopción fue fácil porque usan plataformas muy parecidas a las de la Argentina y estamos en la misma zona horaria”, explica Pilossof. A eso se suma un factor clave: “Hay menos competencia que en otros mercados, y eso nos jugó a favor”.

Las métricas que primero cambian en las pymes

El impacto inicial de Prometheo no se mide en reducción de personal, sino en capacidad operativa. “Pasás de atender 30 o 40 leads por día a no tener límite”, resume el fundador. Esa ampliación del alcance permite a las empresas invertir más en publicidad sin temor a colapsar su atención.

En promedio, las pymes que implementan la plataforma aumentan de forma inmediata el volumen de consultas gestionadas y, en consecuencia, sus ventas. La integración con Meta Ads permite además retroalimentar campañas publicitarias con leads calificados, lo que puede mejorar la conversión hasta en un 20%, según estimaciones de la compañía.

“Tenemos clientes que pasaron de manejar 300 consultas por mes a 3000 sin sumar gente”, afirma Pilossof. El cambio, aclara, no es magia: es escala.

El modelo de Prometheo apunta a esa lógica: una suscripción mensual desde USD 50, pensada para pymes latinoamericanas, con un sistema autogestionado que se pone en marcha en minutos y elimina la necesidad de grandes inversiones iniciales.