

Colombia dio un paso importante en el fortalecimiento de su capacidad marítima con la incorporación del patrullero oceánico ARC 24 de Julio, una embarcación de última generación que representa un hito para la Armada Nacional y para la industria naval del país.
Desarrollada por el astillero estatal Cotecmar, en Cartagena, la embarcación fue entregada oficialmente a la Armada en enero de 2026 y bautizada el 27 de marzo del mismo año. Su incorporación busca ampliar las capacidades operacionales de Colombia tanto en el mar Caribe como en el océano Pacífico.
Es importante señalar que se trata del cuarto patrullero oceánico (OPV) de la institución y, al mismo tiempo, del primero diseñado y construido íntegramente en Colombia, de acuerdo con información oficial y fuentes especializadas.
Descubre la tecnología del nuevo patrullero oceánico
El ARC 24 de Julio reúne capacidades que lo ubican entre las plataformas navales más avanzadas de la región. Incorpora sistemas de navegación y vigilancia de largo alcance, sensores de última generación y equipos preparados para operar durante extensos periodos sin requerir apoyo logístico.

La embarcación tiene 93 metros de eslora, un desplazamiento cercano a 2.460 toneladas y una autonomía de hasta 40 días de operación continua. Estas características le permiten desarrollar misiones de patrullaje marítimo, control del tráfico naval, protección ambiental, lucha contra el crimen transnacional, búsqueda y rescate, evacuaciones y apoyo humanitario ante desastres naturales.
Incorporación del ARC 24 de Julio a la Armada Nacional
Tras completar su construcción, certificaciones y alistamiento, el ARC 24 de Julio fue entregado oficialmente a la Armada Nacional en enero de 2026 y bautizado en marzo, con lo que quedó listo para fortalecer las labores de vigilancia, seguridad y soberanía marítima, especialmente en el Caribe colombiano.
Con su incorporación, Colombia no solo amplía su flota con una embarcación moderna, sino que también consolida su capacidad para diseñar y construir buques militares de alta complejidad en el país. Este avance fortalece la industria naval nacional y sienta las bases para futuros proyectos estratégicos, como el desarrollo de nuevas plataformas para la Armada.








