

En medio de un cruce político que volvió a encender los ánimos en la arena pública colombiana, el presidente Gustavo Petro y el exmandatario Álvaro Uribe Vélez protagonizaron una nueva confrontación a través de la red social X. Los señalamientos incluyeron acusaciones sobre seguridad, gestión estatal y responsabilidades históricas, reavivando un debate que ha marcado la política del país durante años.
La discusión no se limitó a un intercambio breve. Por el contrario, derivó en pronunciamientos más amplios tanto del exmandatario como del partido Centro Democrático, que respondieron de manera directa a las afirmaciones del jefe de Estado. En ese contexto, las críticas cruzadas giraron en torno a cifras de violencia, políticas de seguridad y acusaciones personales.
Lo ocurrido refleja una tensión que trasciende lo inmediato. Más allá del intercambio puntual, el enfrentamiento expone diferencias profundas en la interpretación de los resultados de gobierno, el manejo del orden público y la narrativa sobre hechos del pasado reciente en Colombia, especialmente en relación con episodios de violencia y gobernabilidad.
Gustavo Petro y Álvaro Uribe Vélez: cruce de acusaciones en X
El intercambio comenzó con un mensaje publicado por Gustavo Petro en X, donde el mandatario cuestionó directamente a Álvaro Uribe Vélez. En su intervención, Petro hizo referencia a hechos de violencia ocurridos en décadas anteriores y planteó interpretaciones sobre el concepto de masacre en Colombia, además de señalar presuntas responsabilidades políticas y económicas vinculadas a tierras y decisiones estatales.
En su publicación, el presidente afirmó: “Las masacres se cuentan por una decisión arbitraria: es masacre la muerte de más de tres personas… así ocultaron las verdaderas masacres (sic)”. Asimismo, sostuvo que en gobiernos pasados se registraron hechos de violencia significativos, mencionando que “en su gobierno departamental y nacional hubieron las peores masacres de este siglo y quizás del anterior (sic)”.

Petro también vinculó su señalamiento con referencias a episodios específicos. En ese sentido, expresó: “Masacres las del Aro… o la de Segovia… masacres las de Chenge o Mapayepo…”, al tiempo que cuestionó el uso de recursos públicos y decisiones administrativas relacionadas con tierras y proyectos de infraestructura.
En respuesta, Uribe negó las acusaciones y centró su defensa en cuestionar la gestión del actual gobierno. El exmandatario afirmó: “Petro por calumniar no trabaja, el año pasado 75 masacres y en este ya van 35 (sic)”, enfocando su argumento en cifras de seguridad y en la responsabilidad del gobierno actual frente al orden público.
Uribe también defendió la legalidad de bienes familiares, señalando que cuentan con respaldo documental. Según explicó: “Mi familia compró 8 hectáreas, tiene escritura de 1962…”, agregando que se han cumplido obligaciones como el pago de tasas y el mantenimiento de obras asociadas a la propiedad.
El cruce también incluyó referencias a hechos históricos específicos. Mientras Petro retomó episodios como El Aro y Segovia en su argumentación, Uribe evitó profundizar en esos señalamientos y reforzó su postura enfocándose en la situación actual del país y los indicadores de violencia.
Centro Democrático: críticas a Gustavo Petro y la gestión de seguridad
El Centro Democrático también intervino en la controversia con un mensaje dirigido al presidente Gustavo Petro. En su pronunciamiento, la colectividad pidió serenidad al mandatario y cuestionó el tono de sus declaraciones, marcando distancia frente a las acusaciones contra el expresidente Uribe.
En su comunicación, el partido expresó: “Presidente Petro. Serénese. Su publicación denota un desprecio por la vida de los colombianos (sic)”. Además, atribuyó a la actual administración un incremento en la violencia y una expansión de grupos armados en distintas regiones del país.
El Centro Democrático fue más allá al cuestionar los resultados de la política de seguridad. Señaló que la llamada “paz total” habría derivado en mayores niveles de criminalidad y en una pérdida de control territorial, afirmando que el país enfrenta desafíos significativos en materia de orden público.
En otra de sus afirmaciones, la colectividad sostuvo: “Ya es hora de que deje de esconder su fracaso detrás del nombre de Álvaro Uribe Vélez (sic)”, en alusión a lo que considera una estrategia del presidente para desviar la atención de su gestión.
Finalmente, el partido insistió en que el debate debería centrarse en los resultados actuales del gobierno. En ese marco, reiteró críticas sobre cifras de homicidios, secuestros y presencia de grupos armados, manteniendo así una postura alineada con la defensa de Uribe y con cuestionamientos directos a la administración de Petro.










