El reloj comenzó a correr para Colombia y Ecuador y este jueves se cumple un plazo clave que podría cambiar el rumbo de una de las disputas comerciales más tensas de los últimos años en Sudamérica. La Comunidad Andina fijó un límite de diez días hábiles para que ambos gobiernos eliminen los aranceles y restricciones que impactaron el comercio bilateral.
Aunque el conflicto parecía concentrarse únicamente en temas económicos, detrás de las medidas aparecen diferencias políticas, acusaciones cruzadas y decisiones que afectaron desde el transporte de mercancías hasta el paso fronterizo entre ambos países. Las consecuencias ya comenzaron a sentirse en sectores estratégicos.
La disputa tomó relevancia regional luego de que Ecuador elevara hasta el 100% algunos aranceles a productos colombianos, mientras Colombia respondió con tasas diferenciadas para mercancías ecuatorianas. La incertidumbre ahora gira en torno a si ambos gobiernos finalmente cumplirán con lo exigido por la Comunidad Andina.
Comunidad Andina y aranceles entre Colombia y Ecuador: qué exige el organismo regional
La Comunidad Andina, integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, emitió resoluciones el pasado 7 de mayo para intentar frenar la escalada comercial entre Bogotá y Quito. El organismo pidió eliminar los aranceles y otras restricciones impuestas de manera mutua en un plazo de diez días hábiles.
Entre las medidas cuestionadas aparece la decisión de Ecuador de habilitar únicamente el puente internacional de Rumichaca como paso fronterizo, mientras Colombia restringió el ingreso terrestre de determinados productos ecuatorianos. La tensión comercial escaló rápidamente y terminó afectando sectores productivos y logísticos.
Actualmente, Ecuador mantiene aranceles del 100 % para ciertos productos colombianos, aunque anunció que reduciría esa cifra al 75 % desde el 1 de junio. Colombia, por su parte, aplicó impuestos diferenciados de entre el 35 % y el 75 % a algunas importaciones provenientes del país vecino.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró que está dispuesto a retirar las medidas si Ecuador hace lo mismo. Mientras tanto, la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, confirmó que su gobierno preparaba una respuesta formal para enviar a la Comunidad Andina antes del vencimiento del plazo.
Guerra comercial entre Colombia y Ecuador: narcotráfico, petróleo y tensión política
La guerra comercial comenzó tras las decisiones adoptadas por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien argumentó que Colombia no estaba haciendo lo suficiente para frenar el ingreso de cocaína hacia territorio ecuatoriano. Ecuador atraviesa actualmente una grave crisis de violencia ligada al narcotráfico y al crimen organizado.
Con el paso de las semanas, el conflicto dejó de limitarse a los aranceles. También aparecieron sanciones vinculadas al suministro de electricidad y al transporte de petróleo colombiano por oleoductos ecuatorianos. Las relaciones diplomáticas se deterioraron rápidamente y las acusaciones políticas aumentaron la tensión.
Uno de los episodios más delicados ocurrió tras un bombardeo realizado por fuerzas ecuatorianas cerca de la frontera con Colombia, donde apareció un explosivo en un cultivo de hoja de coca. A esto se sumaron diferencias entre Petro y Noboa por el caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas y denuncias relacionadas con presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El desenlace del plazo impuesto por la Comunidad Andina podría definir si ambos países comienzan una desescalada comercial o si el conflicto continúa afectando el intercambio económico y las relaciones políticas en la región.