

El Faro de Alejandría, considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, volvió a ser objeto de estudio gracias a una reciente misión arqueológica que permitió extraer del mar algunos de los bloques más grandes vinculados a esta histórica construcción ubicada en la costa de Egipto.
Aunque los restos del monumento fueron identificados bajo el agua hace varias décadas, una nueva campaña científica permitió recuperar piezas monumentales para analizarlas con tecnologías modernas y avanzar en un proyecto de reconstrucción digital.
Los trabajos fueron realizados por un equipo de arqueólogos franceses que investiga desde hace años los vestigios sumergidos del antiguo faro, una estructura que durante siglos funcionó como referencia para los navegantes del Mediterráneo.
Extraen 22 bloques monumentales para su estudio
La misión fue dirigida por especialistas del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, que lograron recuperar 22 grandes bloques de piedra procedentes de los restos del faro.
Entre las piezas extraídas figuran elementos arquitectónicos de gran tamaño asociados a la entrada monumental de la construcción, además de bloques pertenecientes a la base de la estructura. Según los investigadores, algunas de estas piezas pesan entre 70 y 80 toneladas.
El material recuperado será sometido a procesos de documentación, análisis y escaneo tridimensional como parte del programa Pharos, una iniciativa científica que busca reconstruir digitalmente el aspecto original del monumento.

Por qué el hallazgo es importante para los investigadores
Los especialistas explicaron que la extracción de estas piezas permitirá obtener nueva información sobre el diseño y las técnicas constructivas utilizadas en una de las obras más famosas de la Antigüedad.
Entre los objetivos principales del proyecto se encuentran:
- Digitalizar elementos arquitectónicos de gran tamaño.
- Analizar las técnicas de construcción utilizadas en la época ptolemaica.
- Comparar los nuevos hallazgos con los bloques ya documentados bajo el agua.
- Avanzar en una reconstrucción virtual más precisa del faro.
- Preservar información histórica sobre uno de los monumentos más emblemáticos del mundo antiguo.
Los investigadores también informaron que algunas de las piezas recuperadas pertenecen a estructuras que todavía están siendo estudiadas para determinar con exactitud su función dentro del complejo arquitectónico.
La historia del Faro de Alejandría
El Faro de Alejandría fue construido en la isla de Pharos durante la dinastía ptolemaica, entre los siglos IV y III antes de Cristo. Diversas fuentes históricas señalan que alcanzó una altura superior a los 100 metros, lo que lo convirtió en una de las construcciones más impresionantes de su tiempo.
La obra fue impulsada por Ptolomeo I y finalizada durante el reinado de Ptolomeo II. En su parte superior funcionaba una fuente de luz que ayudaba a orientar a los barcos que navegaban por la costa egipcia y la desembocadura del río Nilo.
Junto con la Gran Pirámide de Guiza, los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, el Mausoleo de Halicarnaso, la Estatua de Zeus en Olimpia y el Coloso de Rodas, integró el célebre grupo de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
Qué ocurrió con la histórica construcción
Los registros históricos indican que el faro sufrió daños progresivos a causa de varios terremotos ocurridos entre los siglos X y XIV.
Parte de la estructura colapsó y numerosos bloques terminaron en el fondo del mar frente al puerto de Alejandría. Más tarde, durante el siglo XV, muchas de las piedras que aún permanecían en la zona fueron reutilizadas para construir la Fortaleza de Qaitbey, levantada sobre el lugar donde se encontraba el antiguo monumento.
Las piezas recuperadas en la misión de 2025 serán incorporadas al proyecto de documentación digital que busca reconstruir con mayor precisión la apariencia original de una de las obras más reconocidas de la historia antigua.
Fuente: información basada en comunicados del CNRS y reportes de Euro News y otros medios especializados sobre la misión arqueológica realizada en Alejandría durante 2025.










