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Lo que empezó como una simple idea para ayudar a su comunidad se transformó en un proyecto solidario que ya movilizó a cientos de personas. Ryan Hulance, un adolescente de 13 años de Solihull, cerca de Birmingham (Inglaterra), convirtió la recolección de latas de aluminio en un motor de ayuda social: en tres años recicló alrededor de 1,5 millones de latas y recaudó más de 22.000 dólares para bancos de alimentos y organizaciones comunitarias.

El proyecto de transformar latas vacías en donaciones para quienes más lo necesitan

El origen del proyecto surgió de una inquietud personal. Ryan quería que su tiempo libre tuviera un impacto real, en un contexto marcado por una crisis de recolección de basura provocada por una huelga de empleados municipales en Birmingham. Fue entonces cuando empezó a pedirles a empresas y vecinos que guardaran sus latas de bebidas vacías para él.

Su reflexión resume el espíritu del proyecto. Según relató a la BBC, “preferiría estar jugando videojuegos con mis amigos, porque tengo 13 años”, pero enseguida agregó: “cuando lo pienso, me encanta lo que hago porque puedo ayudar a gente necesitada, a familias, devolviendo algo”.

Así nació We Can CIC (Community Interest Company), la iniciativa que fundó junto a su familia para transformar miles de latas vacías en donaciones para quienes más lo necesitan.

En los últimos tres años, Ryan recicló más de 1,5 millones de latas, lo que permitió recaudar cerca de 22.500 dólares para causas solidarias.Ryan Hulance / Facebook

Un niño recicló latas y en tres años recaudó más de 22.000 dólares para bancos de alimentos

El impacto se mide en cifras concretas. En los últimos tres años, Ryan recicló aproximadamente 1,5 millones de latas, lo que permitió recaudar cerca de 22.500 dólares para causas solidarias. Solo en el último año reunió ocho toneladas de latas y destinó alrededor de 7.500 dólares a organizaciones como el centro de apoyo para mujeres Anawim, en Birmingham.

La familia vende las latas a empresas de chatarra —que pagan según el peso del aluminio— y todo el dinero, una vez descontados los gastos, se destina a bancos de alimentos y organizaciones comunitarias. En total, cada año se donan unos 6.250 dólares en efectivo y alimentos a distintas instituciones.