El Centro Ana Frank Argentina (CAFA) para América Latina entregó sus premios anuales, y uno de los ellos fue destinado a los integrantes del Tribunal del Juicio a las Juntas Militares.
El presidente Orsi destacó la distinción del CAFA como “un homenaje civilizatorio” y un reconocimiento a los primeros momentos de la democracia argentina, recientemente recuperada tras el golpe de Estado de 1976, que finalizó en 1983.
“Es el reconocimiento a un momento en que la democracia, recién salida de las noches más duras, decidió no fundirse en el odio, ni en el olvido, ni en la venganza, ni en el silencio, sino en la justicia”, aseguró Orsi.
En su oratoria, que se desarrolló anoche en el teatro Presidente Alvear, en Buenos Aires, Orsi reconoció la tarea de “juzgar a quienes tuvieron el poder de las armas, del miedo y del Estado”.
“No debió haber sido fácil escuchar, una por una, las voces de las víctimas, ni transformar ese dolor en testimonio, el testimonio en prueba y la prueba en sentencia, señaló.
“Una señal histórica”
A su entender el juicio a las juntas militares “fue, para Argentina y para toda América Latina, una señal de enorme profundidad histórica”, así como para los uruguayos, porque ese país fue, para muchos uruguayos, “una tierra donde pudieron seguir viviendo cuando su propio Estado les quitó trabajo, libertad y seguridad”.
“Por eso, cuando Uruguay mira el juicio a las juntas, no lo puede mirar como algo ajeno”, subrayó el mandatario.
Recordó que en ese juicio declararon más de 800 testigos, muchos de ellos uruguayos, como Sara Méndez, que el 14 de junio de 1985 relató su detención, el secuestro de su hijo Simón y su posterior traslado clandestino a Uruguay.
“Ella habló. Y la justicia escuchó, y ese fue quizás, uno de los gestos más importantes de aquel juicio: haber escuchado. Haber tomado en serio a las víctimas. Haber demostrado que una democracia puede enfrentar el horror sin abandonar sus propias reglas”, subrayó Orsi.
Para el mandatario ese acto resonó mucho más allá de Argentina, porque enseñó que era posible responder al terror sin reproducirlo, que el Estado de derecho es lo que impide que los ciudadanos se vuelvan parte del horror.
Por esto, Orsi indicó al homenaje como “una declaración sobre el presente”, porque “con serenidad, pero con firmeza”, afirma “que no hay convivencia democrática posible sin memoria, que no hay paz duradera sin justicia. Que no hay futuro digno si una sociedad acepta olvidar lo que alguna vez prometió no repetir”, concluyó.
Al comienzo de su intervención, el presidente destacó que la figura de Ana Frank “nos recuerda que la barbarie nunca empieza de golpe”, sino “cuando el odio se vuelve parte de nuestras vidas”.
Aniversario de Ana Frank
La ceremonia se desarrolló a cuatro días de los 97 años del nacimiento de Frank, la reconocida adolescente de origen judío que relató en su diario íntimo las vivencias de su familia durante el régimen nazi.
La ceremonia fue inaugurada por el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, y contó con la participación del embajador uruguayo ante Argentina, Diego Cánepa.
El presidente Orsi fue premiado en 2025, junto a los exmandatarios Julio María Sanguinetti y Luis Lacalle Pou, por su compromiso con la convivencia democrática.
Los premios otorgados en 2026
En su tercera edición, los premios Ana Frank distinguieron a los integrantes del Tribunal del Juicio a las Juntas Militares, a 50 años del golpe de Estado en Argentina: Jorge Torlasco, Ricardo Gil Lavedra, León Arslanián, Jorge Valerga Araoz, Guillermo Ledesma y Andrés D’Alessio.
Además, fueron galardonados en la ceremonia de la jornada Felipe González, ex presidente del gobierno de España entre 1982 y 1996, por su aporte a la consolidación democrática, la integración europea y los procesos internacionales de paz.
Dos personalidades fueron premiadas por su compromiso con los derechos humanos, la memoria y la resistencia: Sara Rus, tributo póstumo a la sobreviviente de la Shoá e integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, fallecida en 2021, y el músico Luis Alberto Spinetta, quien falleció en 2012.
Los movimientos Mujeres por la Paz y Mujeres del Sol, que trabajan por la paz en Medio Oriente también fueron homenajeados, así como las figuras del ámbito artístico Moria Casán, por su lucha por la igualdad de género y derechos de la comunidad LGBTIQ+, los actores Natalia Oreiro y Leonardo Sbaraglia y la escritora Claudia Piñeiro.
En el ámbito periodístico fue premiado Ernesto Tenembaum, por su compromiso con la verdad y la libertad de expresión; Mariano Jabonero, titular de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, y Ronald Leopold, director de la Casa de Ana Frank en Ámsterdam, ambos distinguidos por sus aportes a la educación y a la transmisión del legado de la joven escritora.
La ceremonia incluyó la entrega del Premio Ana Frank de Jóvenes para Jóvenes, orientado a proyectos liderados por adolescentes y jóvenes de entre 15 y 25 años con incidencia en lo relacionado a la convivencia e inclusión en América Latina.
El CAFA, inaugurado en 2009 en la capital de Argentina, es representante para Latinoamérica de la Anne Frank House de Ámsterdam y su sede fue declarada sitio de interés cultural por la Legislatura porteña.