Capacitarse ya no es una opción. En un mercado cada vez más competitivo, la formación de los recursos humanos, desde el dueño hasta la fuerza de venta, es indispensable en una pyme. La tendencia se ha consolidado y las pequeñas y medianas empresas encuentran, cada vez más, una oferta variada y adaptada a sus necesidades concretas.
Fabián Fiorito, director Financiero de invertirOnline.com, fue quien inauguró la capacitación dentro de su empresa al ingresar al programa para directivos Pymes que dicta el IAE. Siguieron cursos de Management, Liderazgo, y algunos otros -también del IAE- especializados en Marketing, RRHH, Tablero de Comando y capacitaciones orientadas al equipo de Sistemas y de auditoría interna de la empresa.
"Venimos capacitando a nuestra gente desde hace años, sin embargo el Crédito Fiscal nos permitió acceder a otro tipo de programas e instituciones", expresa Fiorito desde el sitio especializado en trading online, que integra actualidad en información financiera, asesoramiento profesional y la posibilidad de administrar ahorros y operar una variedad de instrumentos financieros. A través de este programa, afirma, adquirieron herramientas concretas: "La capacitación siempre tiene un efecto motivacional en la gente", sintetiza el ejecutivo. La firma tiene unos 50 empleados y destina aproximadamente un 15% de la masa salarial a capacitación. Alrededor de la mitad de lo invertido, dice Fiorito, se recupera vía los programas de la Sepyme.
Desde el mercado consideran que el programa de Crédito Fiscal instrumentado por la Sepyme (ver recuadro) dio un empuje fundamental a la capacitación en el seno de las pymes argentinas, ya que puso el tema en la agenda gracias a la posibilidad de recuperar gran parte de lo invertido para aplicarlo al pago de cargas impositivas.
Los testimonios de empresarios que tomaron este camino lo confirman. "Si bien siempre organizábamos charlas dentro de la empresa, el programa nos abrió una puerta impensada", explica Alejandro Sabbatini, gerente de Alfonso Sabbatini Equipos Hidráulicos. "El año pasado capacitamos en idioma inglés al personal administrativo bajo la modalidad in company con el objetivo de comenzar a trabajar en la expansión y exportación de equipos hidráulicos a países de habla no hispana", declara. Además, los gerentes de la pyme participaron de los programas de Negociación bajo Presión y de Dirección de Pymes (Universidad de San Andrés). "En la parte operativa, trabajamos con capacitación in company de manejo de cargas, de sensibilización de norma ISO 9001:2008 y de prevención de accidentes", detalla el nieto del fundador de la firma. La experiencia resultó tan positiva que este año van por más. Algunos de los programas en carpeta para 2012 son: Primeros Auxilios, Herramientas de marketing, Herramientas de Corte (para sector mecanizado), Instrumentos de Medición (para planta), Finanzas para no Financieros y un Programa de Gestión Comercial, entre otros.
En la empresa fundada en 1959, la capacitación forma parte del presupuesto a la hora de debatir el plan anual de formación de la empresa. Este año piensan destinar $ 90.000 a esta área. "Si se cuida a las personas y la capacitación termina siendo un premio más que una exigencia, la respuesta es otra y el clima laboral mejora inmediatamente", opina Sabbatini. A partir de su experiencia al mando de una firma de 30 empleados, el empresario sugiere que los cursos se realicen dentro del horario laboral.
Mayor demanda
Hoy, la retención de talentos es una inquietud permanente en el mundo de las pymes. Según datos surgidos de la 5ta edición del estudio UPS Business Monitor Latin America, el 31% de las pymes en la Argentina está preocupado por encontrar y retener personal calificado. Además, el 24% de las empresas planea invertir a lo largo de 2012 en desarrollo de su fuerza de trabajo. Esto se traduce en una demanda creciente de formación.
Mariano Bergman, subdirector del área de Educación Ejecutiva de la Universidad Torcuato Di Tella, señala que la mayoría de los programas de la universidad están destinados tanto a empresas y que cuentan con dos programas orientados a las pequeñas y medianas firmas: los programas Empresas de Familia y Mujeres y Negocios. Confirma que, como universidad, reciben mucha demanda de capacitación, en su mayoría aprovechada por el nivel gerencial de las pymes que a veces viene acompañado por uno o dos colaboradores cercanos. A la hora de elegir, se inclinan por programas como el de Gestión de Equipos comerciales, Oratoria y Comunicaciones Efectivas y Liderazgo
"Si bien las necesidades de las pymes apuntan a realizar una capacitación in company, sigue existiendo una brecha entre los costos que manejan las universidades y las expectativas que tienen estas empresas en términos de valores de estos programas", expone, al explicar por qué es más usual que las pymes se vuelquen a los programas abiertos que ofrece la Escuela de Negocios de UTDT.
Las herramientas más demandadas por las pymes son las denominadas "soft skills". En definitiva, lo que los dueños de las pymes buscan es aprender a dominar habilidades en recursos humanos, comunicaciones, negociación, liderazgo y ventas.
La oferta abunda. El Ministerio de Desarrollo porteño -si bien no dicta planes de capacitación- ofrece herramientas que impulsan el proceso de creación de nuevas empresas y emprendimientos y facilitan la posibilidad de acceder a servicios de asesoría gratuita. Lo hace a través del programa de Pymes 2.0, que brinda elementos para diseñar y/o mejorar la utilización de internet y redes sociales y mejorar sus ventas, contacto con clientes y el posicionamiento en el mercado. Y también a través del Programa de Desarrollo Emprendedor que ayuda a generar espacios para que los emprendedores se reúnan y trabajen en el desarrollo y/o mejora de sus respectivos proyectos o emprendimientos, compartan experiencias y vayan resolviendo las dificultades u obstáculos.
"Se observa un importante incremento de gente con ganas/decisión de emprender y paralelo a ello, una paulatina pero importante mejora en lo que podríamos llamar la calidad de sus proyectos o sus planes de negocios", evalúa Gustavo Svarzman, subsecretario de Desarrollo Económico. Alrededor de 8.000 porteños participaron en los últimos dos años de estos programas gratuitos que se llevan a cabo en universidades públicas y privadas, cámaras empresariales, ONGs y CGPCs ubicados en los diferentes barrios porteños.
Al referirse a las necesidades más requeridas por los participantes, Svarzman menciona la asistencia técnica para resolver cuestiones específicas y concretas, vinculadas al progreso de sus emprendimientos o empresas. "La mayor demanda es hacia casos prácticos, por eso contamos con la colaboración de unos 50 empresarios pyme en actividad, que participan de un módulo llamado Clínicas con empresarios", destaca.
En búsqueda de
nuevas herramientas
También Nicolás Luzuriaga, director de Programas de la Escuela de Mandos Medios del Instituto Madero, reconoce el aumento, desde hace unos años, de la necesidad de capacitación de las pymes. "Cada vez existe más delegación en los mandos medios y, cada vez más, se buscan herramientas de motivación y gestión, de conducción de equipos y de liderazgo", sostiene.
Señala, sin embargo, la tendencia de las pymes en recortar estos programas en épocas de crisis porque buscan ahorrar en el corto plazo y vuelven a invertir pasada la etapa crítica. "Las pymes no tienen mucho presupuesto para invertir en capacitación", explica. Y enfatiza que la capacitación es una de las razones claves que hace que una empresa crezca.
A través de los programas que
dicta el Instituto intentan brindar habilidades y mediante talleres de trabajo en equipo se alejan un poco de lo teórico para volcarse a la práctica. "Los directores de pymes buscan retorno de capacitación por eso insisten en la practicidad de los programas", explica. Así, destaca el programa de Desarrollo de Habilidades de Gestión -que tiene una duración de cuatro meses- y un Programa integral de mandos medios.
La empresa + Vida brinda desde 2007, la prestación del servicio de emergencias médicas, visitas domiciliarias y medicina laboral en la Zona Norte del Gran Buenos Aires. Cuenta con 85 empleados y una facturación cercana a los $ 2 millones. "Desde 2008 incorporamos planes de capacitación para los mandos medios de todas la áreas, porque entendimos que era necesario desarrollar determinadas competencias técnicas y personales en los niveles intermedios de nuestra empresa", declara Zulma Mallo, gerente de Administración de la empresa. Varias de las jefaturas se capacitaron con el Programa de Desarrollo de Habilidades de gestión del Instituto Madero, conjuntamente con un programa in company para mejorar prácticas de comunicación y trabajo en equipo.
A lo largo de 2011, la empresa invirtó en capacitación alrededor de un 3% de la remuneración bruta anual y proyecta mantener ese porcentaje durante este año. "Los resultados se hicieron evidentes con el transcurrir del tiempo", señala. Entre ellos, hubo una mejora en la comunicación efectiva, el trabajo en equipo y por ende, una disminución de conflictos inter e intra áreas, optimización del tiempo y mejora del clima laboral", concluye Mallo.
En los últimos años, hay una tendencia muy marcada a la profesionalización. Los empresarios y emprendedores sienten que necesitan formación que sustente los procesos de gestión de la compañía. Hay que estar a la altura de las circunstancias; cuando una oportunidad aparece hay que estar preparado, sostiene Adriana Damario, gerente de Proyectos del Sector Pymes de la Universidad de San Andrés. "La tendencia actual indica que los programas para pymes deben contemplar los entornos económicos financieros", agrega.
Para los dueños, la formación es ineludible: "Las decisiones pasan por ellos y no se puede depender de decisores o consejeros externos al negocio", sostiene Damario. Para ello, la Universidad de San Andrés creó un espacio el encuentro de para empresarios pyme.
En términos generales, "el empresario pyme tiende a capacitarse él mismo. Pero notamos que esto se ha ampliado a sus colaboradores más directos para posicionar una gestión efectiva y eficaz", declara. Resume, además, los objetivos de los hombres y mujeres de negocios en busca de capacitación: organización y profesionalización de la empresa y la incorporación de herramientas de management para el crecimiento sostenido y sustentable de su negocio. "Las herramientas más buscadas se inclinan por identificar indicadores en las distintas áreas de la compañía, procesos, recursos humanos, finanzas, dirección comercial", concluye Damario.
