Celulosa Argentina mejoró sus resultados financieros. Si bien cerró el segundo trimestre de su ejercicio fiscal (al 31 de agosto) con pérdidas por $ 14.196,2 millones, el monto es casi 87% menor que los $ 109.432 millones en rojo de igual período del año anterior, cuando las plantas estuvieron sin operar durante varias semanas. Así se desprende del balance que presentó la empresa a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

La compañía registró ingresos por $ 46.729,7 millones, un aumento interanual del 59 por ciento. En tanto, la pérdida bruta se redujo de $29.157,4 millones a $12.529 millones, lo que implica una mejora del 57 por ciento.

Estos resultados se explican por un incremento tanto en los volúmenes de producción como en los volúmenes de venta. Cabe recordar que en 2025, Celulosa mantuvo sus plantas paralizadas durante tres meses hasta octubre de ese año cuando volvieron a estar operativas. Ese parate profundizó la caída de los ingresos de la compañía, que ahora empiezan a recuperarse con la reactivación de la producción y las ventas.

Asimismo, la empresa señaló que si bien se observa una “paulatina recuperación” durante los últimos meses, el mercado local, principalmente de papeles de impresión y escritura, sigue deprimido “con una demanda aún por debajo de lo que se espera para un contexto económico normalizado”. De tal modo, la compañía compensó la retracción del mercado interno con mayores exportaciones.

Esteban Nofal, nuevo dueño de Celulosa Argentina desde el año pasadoBloomberg

“No obstante estar produciendo ambas plantas en forma intermitente durante el trimestre finalizado el 31 de agosto de 2026, la actividad continuó desarrollándose bajo condiciones adversas, caracterizadas por una demanda interna debilitada y dificultades para trasladar plenamente a los precios de venta el incremento de los costos de producción”, sostuvo en la reseña del balance financiero.

“En particular, durante el presente período continuaron incidiendo desfavorablemente los mayores costos asociados al abastecimiento de gas natural y a la utilización de combustibles sustitutos, dada la relevancia del componente energético dentro de la estructura de costos del proceso productivo. Esta situación limitó la recuperación de los márgenes, pese al incremento interanual de los ingresos”, agregó.

Entre mayo y septiembre de este año Celulosa sufrió interrupciones en el suministro de gas que la obligaron a detener sus máquinas y suspender la producción.

“Hubo cortes imprevistos y arbitrarios de gas que hicieron que no pudieran prenderse las máquinas. Tuvimos que cortar en días intermitentes la producción, más allá de que se multiplicó por casi cinco veces el precio de la energía en todos sus formatos”, dijo en aquel entonces la empresa a El Cronista. En ese sentido, estima que a partir de este mes se normalice el suministro.

“El directorio y la gerencia de la sociedad monitorean permanentemente todas las variables anteriormente mencionadas, a la vez que continuarán enfocándose en consolidar la sustentabilidad industrial, robustecer el esfuerzo comercial, a fin de garantizar el abastecimiento de los históricos clientes del mercado local y exportando el remanente. Existen, sin embargo, factores macroeconómicos, como la recuperación de la demanda, que impactan fuertemente sobre el resultado de los negocios. Para lograr la recuperación y sustentabilidad definitiva de la sociedad es indispensable que las mencionadas variables evolucionen de manera favorable”, apuntó.