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Cada vez son más las personas que buscan tener un mayor contacto con la naturaleza sin salir de casa. Una alternativa sencilla para lograrlo es acondicionar el jardín para atraer aves mediante una preparación casera que les proporcione alimento y un entorno seguro.
Además de aportar vida y color al espacio exterior, esta práctica permite observar de cerca a distintas especies de la zona sin interferir en sus comportamientos naturales.
Para conseguirlo, no es necesario contar con instalaciones especiales ni gastar grandes cantidades de dinero. Con apenas tres ingredientes y un poco de paciencia, se puede preparar un espacio acogedor que invite a los pájaros a acercarse y visitar el jardín con mayor frecuencia.
Cómo preparar la mezcla para alimentar aves en casa
La receta es simple y se puede hacer en pocos minutos. Solo se necesita:
- Semillas aptas para aves: girasol, sorgo y mijo son las más recomendadas.
- Grasa vegetal: ayuda a compactar la mezcla y aporta energía.
- Agua: para unir los ingredientes y dar forma.
Se calienta la grasa hasta que se derrita, se mezcla con las semillas y un poco de agua, y se deja entibiar. Luego, se forman pequeñas bolitas que las aves pueden picotear con facilidad. Es importante no agregar sal, azúcar ni pan industrializado, ya que pueden dañar su salud.
¿Dónde colocar el alimento para que las aves lo encuentren?
Una vez listas, las bolitas se pueden ubicar en:
- Redes colgadas de árboles
- Bandejas de barro
- Macetas elevadas
Lo ideal es elegir lugares con sombra, especialmente en días calurosos, y mantener el alimento seco. Si se humedece, hay que reemplazarlo para evitar que se eche a perder.
También conviene observar el jardín durante algunos días para detectar dónde suelen posarse las aves. Las ramas altas, los arbustos y las esquinas tranquilas son los puntos más elegidos por ellas para alimentarse sin sentirse en peligro.
Qué especies se acercan a este tipo de alimento
Según Aves Argentinas, muchas especies urbanas y suburbanas pueden beneficiarse con esta preparación. Algunas de las más comunes son:
- Zorzal colorado: camina por el suelo en busca de comida.
- Calandria común: curiosa y activa, se acerca con rapidez.
- Benteveo: suele posarse en ramas y barandas.
- Chingolo: frecuente en jardines con vegetación variada.
Estas aves valoran los espacios donde pueden alimentarse sin estrés, por eso es clave mantener el entorno libre de ruidos fuertes y animales domésticos.