La propuesta de Paquete Económico del año entrante es ligeramente menos optimista que en años anteriores, con supuestos económicos que se acercan más a la realidad, reconoce el sector privado, pero advierte que el gasto público está muy apretado y la sostenibilidad fiscal pende de un hilo.
De acuerdo con Juan José Sierra, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), si bien la propuesta de la Secretaría de Hacienda para el gasto público de 2027 promete una reducción en el déficit fiscal, que bajaría a 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB), es más grande que el 2.9% que se destina a la inversión pública.
“En los hechos, estamos usando deuda para financiar gasto corriente y no inversión productiva”, advirtió el líder patronal.
El titular de la Secretaría de Hacienda, Edgar Amador Zamora, dijo ante diputados que el año entrante se destinará 2.6% del PIB a inversión productiva y el mismo monto se entregaría a programas sociales, por lo que una parte de la deuda pública se usa para las ayudas del “Bienestar” impulsadas por la Cuarta Transformación.
Para el presidente de Coparmex, a esto se suma que el saldo total de la deuda pública se ubicaría en 55% del Producto Interno Bruto (PIB), su nivel más alto desde 1990.
“Ante este escenario, es indispensable que el presupuesto priorice el saneamiento de las finanzas públicas, la inversión productiva y las condiciones necesarias para impulsar un mayor crecimiento económico”, comentó Sierra Álvarez.
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Tanto la Coparmex de Juan José Sierra Álvarez, como la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), de Octavio de la Torre di Stefano coinciden en que el espacio fiscal que tiene Hacienda para cumplir sus objetivos está muy acotado.
Para el sindicato patronal, el espacio fiscal se reduce conforme aumentan los “compromisos ineludibles” como el pago de los intereses y la deuda.
En este sentido, el costo financiero de la deuda representa MXN $1.7 billones, lo que significaría un incremento real de 11.8% para el año entrante, a lo que se suman MXN $2.58 billones para pensiones.
En total, dos de cada 10 pesos del presupuesto del año entrante, no se puede destinar a otra cosa que no sean compromisos ineludibles.
Además, el organismo liderado por Octavio de la Torre señaló que el presupuesto enfrenta importantes desafíos de sostenibilidad fiscal, debido a la creciente rigidez del gasto y la ausencia de una reforma estructural de ingresos, justo por el incremento en las pensiones y la deuda.
“Esto muestra que la consolidación fiscal todavía no es suficiente para estabilizar inmediatamente la razón deuda/PIB”, señala la Concanaco-Servytur.
A esto se suma un factor adicional: para el año que entra Hacienda espera menos ingresos petroleros, una caída de 14.4% real, para ser precisos. Por ello, la confederación del sector terciario del país advierte que es más importante que el crecimiento de la recaudación fiscal se mantenga en línea con lo esperado.