

La ampliación de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México concluyó la construcción del túnel que conectará Mixcoac con Observatorio. Sin embargo, la obra todavía tiene pendientes antes de que los usuarios puedan recorrer el nuevo tramo, entre ellos terminar las estaciones y garantizar que haya trenes suficientes para atender la demanda.
El proyecto busca extender la Línea Dorada mediante tres nuevas estaciones: Valentín Campa, Álvaro Obregón y Observatorio. El tramo tendrá una longitud subterránea de 4.6 kilómetros y permitirá conectar con la Línea 1 del Metro y el Tren Interurbano México-Toluca, conocido como El Insurgente.

Una ampliación que lleva una década en construcción
Los trabajos para extender la Línea 12 comenzaron en julio de 2016, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. En un principio, se esperaba que la obra concluyera en diciembre de 2018; sin embargo, el calendario se prolongó durante distintas administraciones capitalinas, hasta el actual gobierno de Clara Brugada.
Uno de los principales obstáculos fue el tipo de suelo en la alcaldía Álvaro Obregón. En esta zona existen antiguas minas y áreas con rellenos de cascajo y otros materiales, condiciones que obligaron a realizar trabajos especializados para reducir los riesgos de afectaciones a las viviendas y a la superficie.
En algunos puntos, el avance del túnel fue de apenas unos metros al mes debido a la necesidad de:
- Estabilizar el terreno
- Colocar revestimientos de concreto
- Monitorear posibles deformaciones
La Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTRAPI) explicó que estas medidas buscan prevenir hundimientos y garantizar la durabilidad de la infraestructura.
Aunque la excavación del túnel ya terminó, todavía es necesario completar otros componentes de la obra. En julio de 2026, las autoridades informaron que las estaciones Valentín Campa y Álvaro Obregón seguían en construcción, mientras que la terminal Observatorio también requería trabajos para concluir su conexión con otros medios de transporte.
Amplicación del transporte público en Ciudad de México
Además de terminar las estaciones y poner en funcionamiento los sistemas ferroviarios, la ampliación requiere una flota capaz de responder al aumento de pasajeros que se espera con la llegada del Metro a Observatorio.
El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro contempla la adquisición de 12 trenes adicionales, con los que la flota de la Línea Dorada pasaría de 30 a 42 unidades.
De acuerdo con la documentación oficial, el objetivo es incrementar la capacidad de transporte una vez que entre en operación el tramo entre Mixcoac y Observatorio. Sin estas unidades adicionales, la demanda podría superar la capacidad disponible y ocasionar mayores tiempos de espera y aglomeraciones.
El proyecto de adquisición contempla cuatro etapas:
- La licitación y firma del contrato
- La compra de equipos y componentes
- La fabricación de un tren prototipo compatible con las instalaciones y los convoyes existentes
- La producción de las otras 11 unidades
Por ello, la disponibilidad de trenes será determinante para la puesta en marcha de la ampliación. La conclusión de las obras civiles no garantiza por sí sola que el servicio pueda operar con la frecuencia y capacidad necesarias para atender a los nuevos usuarios.
¿Cuándo llegará la Línea 12 a Observatorio?
De acuerdo con la información difundida por las autoridades y reportada durante julio y septiembre de 2026, la ampliación tiene como objetivo concluir en 2028 e iniciar operaciones en 2029. Esto significa que el tramo entre Mixcoac y Observatorio todavía no estará disponible para los pasajeros durante los próximos años.
El proyecto contempla una inversión aproximada de 11,000 millones de pesos, financiada con recursos del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin). Según las cifras compartidas por ATTRAPI, la ampliación podría beneficiar a alrededor de 220,000 usuarios diarios.
Cuando entre en servicio, el nuevo tramo incorporará las estaciones:
- Valentín Campa
- Álvaro Obregón
- Observatorio
Esta última estación tendrá un papel importante por su conexión con la Línea 1 del Metro y el Tren Interurbano México-Toluca, además de su integración con otros servicios de transporte en la capital.
Para que estas conexiones se traduzcan en una mejora para los pasajeros, será necesario terminar las estaciones, instalar y probar los sistemas ferroviarios y contar con suficientes trenes para cubrir la demanda prevista.
















