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Un descubrimiento encendió las alarmas sobre uno de los productos más consumidos en los hogares: el atún enlatado.

Investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) revelaron datos preocupantes sobre los niveles de mercurio presentes en ciertas variedades de este pescado, que superan ampliamente los límites considerados seguros por las autoridades sanitarias.

El mercurio, un metal pesado que se acumula en el organismo, representa un riesgo particular para el sistema nervioso y puede generar consecuencias graves a largo plazo, especialmente en poblaciones vulnerables como niños y mujeres embarazadas.

Atún enlatado bajo la lupa: análisis científicos detectaron concentraciones de mercurio que, en algunos casos, duplican los límites considerados seguros por las autoridades sanitarias. Fuente: archivo

El atún blanco lidera el ranking tóxico: niveles alarmantes detectados en supermercados

El estudio del NIH analizó 168 latas comercializadas entre 1998 y 2003, revelando una diferencia dramática entre variedades. El atún blanco, proveniente del pez albacora, registró concentraciones promedio de 0.407 partes por millón (ppm) de mercurio, mientras que el atún claro apenas alcanzó 0.118 ppm.

Lo más preocupante: el 25% de las muestras de atún blanco superaron las 0.5 ppm, llegando una de ellas hasta 0.997 ppm, casi el doble del límite de referencia de la FDA. Los expertos atribuyen esta disparidad al tamaño del albacora, un depredador más grande que acumula mayores cantidades del metal a lo largo de su vida.

Metilmercurio: el veneno silencioso que se aloja en tu cuerpo

La investigación confirmó que aproximadamente el 89% del mercurio presente en estas latas corresponde a metilmercurio, la forma más tóxica de este elemento. A diferencia de otros contaminantes, el metilmercurio tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica y acumularse en tejidos humanos, afectando principalmente el sistema nervioso central.

Para embarazadas y niños pequeños, la exposición puede traducirse en problemas de desarrollo cognitivo y motor irreversibles. Los científicos también descartaron que escurrir el líquido de la lata o elegir presentaciones en agua versus aceite reduzca la exposición, ya que el mercurio se concentra directamente en la carne del pescado.

Riesgo invisible: el metilmercurio se acumula en el organismo y puede afectar el sistema nervioso, por lo que especialistas recomiendan moderar el consumo de ciertas especies marinas. Fuente: Shutterstock.

La lista negra del mar: otros pescados que debes consumir con precaución

Además del atún blanco, organismos internacionales como La Organización de Consumidores y Usuarios de España identificaron especies con contenido elevado de mercurio que requieren consumo limitado.

En la lista de alto riesgo figuran el pez espada, el tiburón y sus variantes (cazón, marrajo, pintarroja, tintorera), así como el atún rojo y el lucio.

Como alternativas más seguras, el estudio del NIH sugiere la caballa enlatada, que mostró niveles significativamente menores. También se recomiendan opciones como anchoas, sardinas, bacalao y calamares, todas con contenido bajo de mercurio que permiten disfrutar de los beneficios del pescado sin comprometer la salud.