El gobierno de Donald Trump dio un paso formal para volver permanente una de sus medidas migratorias más resistidas. Este lunes publicó una propuesta de reglamento que codifica una tasa de más de 100.000 dólares para las visas H-1B.
Esa categoría de visas está destinada a trabajadores extranjeros altamente calificados. La tasa había sido impuesta por primera vez el año pasado mediante un decreto temporal, pero los tribunales bloquearon su cobro poco después de entrar en vigencia.
En junio, un juez federal dictaminó que la tasa resultaba ilegal e impidió que el Gobierno la recaudara. Actualmente, una corte de apelación con sede en Boston revisa esa decisión, mientras otro tribunal analiza un recurso presentado por un grupo empresarial.
La proclamación original de Trump vence en septiembre, un año después de su firma. Por eso el decreto había ordenado al Departamento de Seguridad Nacional que elaborara una normativa para volver permanente la tasa antes de esa fecha límite.
Un aumento que multiplica por 20 el costo actual
La cifra propuesta asciende a u$s 103.265. El texto se publicó en línea en el Registro Federal el lunes, se difundirá oficialmente el martes y abre un plazo de 30 días para que la ciudadanía presente comentarios públicos.
Según el cronograma oficial, la norma podría quedar definitiva recién a fines de este año. Hasta entonces, el proceso judicial en curso y el período de comentarios determinarán si la tasa finalmente entra en vigencia de forma estable.
El aumento representa un salto drástico frente a los costos históricos del trámite. Antes de la medida de Trump, las visas H-1B solían costar entre 2000 y 5000 dólares, según distintos factores del proceso de solicitud.
Trump y otros críticos del programa argumentan que numerosas empresas utilizan estas visas para conseguir mano de obra extranjera más barata que la disponible en el mercado laboral estadounidense. La nueva tasa busca, según el Gobierno, desalentar esa práctica.
Qué son las visas H-1B
La visa H-1B es un documento para no inmigrantes. Permite a las empresas de Estados Unidos contratar de forma temporal a trabajadores extranjeros en áreas técnicas y profesionales que exigen conocimientos especializados.
El programa resulta clave para sectores que dependen de perfiles altamente calificados. La industria tecnológica, el sistema educativo y los centros de investigación recurren con frecuencia a este mecanismo para cubrir puestos que requieren formación avanzada.
Requisitos para obtenerla
Para acceder a la visa se necesita:
- Un título de licenciatura o un nivel educativo superior. Ese título, además, debe corresponder a un campo de estudio directamente relacionado con el puesto que la persona ocupará.
- Patrocinio laboral: una empresa establecida en Estados Unidos debe ofrecer el empleo de manera concreta y realizar el trámite oficial de petición ante las autoridades migratorias correspondientes.
- La visa aplica exclusivamente a ocupaciones especializadas. Entre las áreas habilitadas se cuentan la ingeniería, las ciencias, la tecnología, la medicina y las finanzas, todos campos que requieren formación técnica o profesional avanzada.
En cuanto a su duración, la visa se otorga inicialmente por un período de hasta tres años. Luego puede extenderse hasta completar un total de seis años, según lo previsto por la normativa vigente.
Un rasgo distintivo del programa es la llamada doble intención. Esto permite que el trabajador inicie el trámite para obtener la residencia permanente, la conocida Green Card, sin perder por eso su estatus temporal en el país.
Cuál es el cupo anual
El Gobierno estadounidense fija cada año un límite reglamentario para la cantidad de visas H-1B disponibles. El programa ofrece 65.000 visas anuales para el cupo general de trabajadores calificados.
A ese número se suman otras 20.000 visas adicionales, reservadas específicamente para postulantes que cuentan con títulos de posgrado. Esta franja busca priorizar a los perfiles con mayor nivel de formación académica.
Debido a que la demanda suele superar ampliamente la oferta disponible, el cupo anual se asigna mediante un sorteo electrónico. Ese mecanismo determina qué solicitudes avanzan hacia las siguientes etapas del proceso migratorio.
Con la nueva tasa en debate, el costo de acceder a este cupo limitado podría multiplicarse por veinte o más respecto de los valores históricos. Esa suba redefine, en la práctica, quién puede afrontar el trámite y quién queda afuera.