El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo hoy que se investigará la violencia policial contra los indígenas que rechazan la construcción de una ruta en un parque ecológico y decidió suspender la polémica obra, pero dirigentes de la marcha afirmaron que continuarán con la protesta.
El mandatario afirmó que “mientras se realiza el debate nacional y para que los departamentos decidan, queda suspendido el proyecto de carretera del Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), y que sea lo que el pueblo decida y especialmente estos dos departamentos”.
Pese a estos anuncios, a los que se agregó la promesa oficial de incorporar a veedores de las Naciones Unidas en la investigación de lo ocurrido, el presidente de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Chávez, anunció que cuando se reúna la gente que huyó a la selva o fue llevada a otros lugares, reanudarán la marcha.
Como otra demostración de la crisis política desatada en el gobierno boliviano por la represión a la protesta indígena, renunció el viceministro del Interior, Marcos Farfán, a cargo de la policía, responsabilizado de haber ordenado la represión.
Por su parte, cinco diputados indígenas del gobernante Movimiento al Socialismo(MAS), que participaron y apoyan la marcha de los pobladores del Tipnis, analizan la posibilidad de desligarse de este partido por la violenta represión policial en contra de los indígenas, lo que podría dejar al oficialismo sin quórum propio.
“No queremos ser parte de este tipo de abusos y seguir apoyando, avalando y aprobando las leyes contradictorias hacia el movimiento indígena‘, manifestó el diputado del pueblo guarayo Bienvenido Zacu (MAS), citado por el diario cruceño El Deber.
El legislador mencionó que en los próximos días convocarán una reunión del bloque indígena para analizar esta posición, pero de momento conformarán una bancada separada, ya que son cinco diputados que están en contra de la represión.