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Del caos al orden con Persat

Desde 2010, Persat ayuda a empresas de la región a digitalizar sus operaciones y ordenar el caos de todo ese trabajo que ocurre fuera de la oficina.

Técnicos que instalan o reparan maquinarias, choferes que distribuyen productos, vendedores que relevan pedidos, inspectores que auditan instalaciones. Un enorme volumen de operaciones sucede cada día en la calle: es difícil de ver sin tecnología, pero tienen un peso decisivo en los resultados. Y es justamente esa información la que Persat lleva a una plataforma digital.

Hace un tiempo, la empresa anunció un giro que define su próxima etapa: convertirse en una compañía IA-First, poner a la inteligencia artificial en el centro de la solución. No es un eslogan de época. Es un cambio de eje.

Eso significa que si hasta hace poco la pregunta que Persat respondía era “¿cómo digitalizar una operación de campo?”, la nueva apuesta va más allá: “se trata de digitalizar para analizar, anticipar y automatizar con inteligencia artificial”.

Para una PyME, la diferencia es enorme. Poder interpretar lo que sucede en su operación, detectar desvíos y tomar mejores decisiones con datos y más rápido no es solamente una ventaja competitiva. En un mercado cada vez más exigente, se está convirtiendo en una capacidad necesaria para adaptarse, competir y crecer.

PIA, una propuesta IA-First de Persat IA

El giro IA-First se materializa en un producto que puede aplicarse ya mismo dentro de la herramienta de Persat.

PIA, el Asistente de IA

PIA, Persat Intelligent Assistant: un asistente conversacional que permite a un gerente preguntar, en lenguaje natural y como si le hablara a un analista, los datos de su operación. Por ejemplo, cuántas órdenes de trabajo se cerraron ayer en Mendoza, qué chofer acumuló más demoras la semana pasada o qué vendedor viene por debajo de la cuota del mes.

PIA consulta los datos operativos en tiempo real, devuelve la respuesta, genera gráficos y hasta sugiere acciones, sin que nadie tenga que armar un tablero ni saber de planillas dinámicas.

La promesa es democratizar el análisis: que el dueño de una PyME tome decisiones con la misma fluidez con la que escribe un mensaje.

De los orígenes al salto cuantitativo de ofrecer productos con IA

Para dimensionar el salto conviene volver al principio. Persat nació en 2010 de la visión de tres ingenieros electrónicos egresados de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Su primera intuición fue tecnológica: los flamantes celulares con GPS integrado iban a cambiar para siempre la gestión del personal en la calle.

Empezaron desarrollando dispositivos AVL (automatic vehicle location) y una de las primeras apps nativas de Android para rastreo vehicular, en una época en que eso todavía dependía de hardware caro y específico.

El verdadero quiebre llegó después, cuando entendieron que sus clientes no necesitaban solo saber dónde estaban sus vehículos, sino gestionar todo el trabajo que esos vehículos transportaban: órdenes sin firmar, remitos en papel que se perdían, visitas que nadie reportaba, inspecciones sin evidencia.

Persat dejó de ser un proveedor de rastreo y se transformó en una plataforma SaaS integral, organizada alrededor de cuatro verticales (técnicos, logística, vendedores e inspectores) sobre módulos de CRM, órdenes de trabajo, formularios digitales, mantenimiento preventivo, portal del cliente y una API que se integra con Salesforce, SAP o Looker Studio.

Hoy la plataforma opera en más de quince países de Latinoamérica y la usan cientos de empresas de telecomunicaciones, refrigeración, distribución, servicios públicos, salud y retail.

El movimiento IA-First es, en esa línea de tiempo, el tercer gran acto: del hardware de rastreo a la digitalización integral, y de la digitalización a la inteligencia artificial.

La IA como parte del proceso

La conversación sobre IA en los negocios suele protagonizarla un puñado de corporaciones globales con presupuestos inalcanzables. Persat, por su parte, propone otra cosa: llevar inteligencia artificial útil y aterrizada a la PyME. Que una empresa que repara aires acondicionados o reparte agua puede también verse beneficiada, sin que eso implique un proyecto de meses.

La empresa apoya esa promesa en una propuesta poco habitual en el mundo del software: implementaciones en menos de quince días, sin permanencia mínima, con onboarding guiado y un equipo de posventa que acompaña y se asegura de la correcta adopción por parte del cliente.

Es la respuesta directa a la objeción más común que escucha cualquier proveedor tecnológico de parte de una pyme tradicional “la IA suena lindo, pero no sé si me va a servir”: la inteligencia artificial de Persat no opera sobre datos abstractos, sino sobre la propia operación del cliente y sus casos de uso reales.

A eso se suman los números que la compañía comparte con sus clientes: hasta un 35% menos de tiempo dedicado a planificar rutas y agendas, hasta un 20% más de gestiones comerciales por vendedor, ahorros concretos de combustible y kilómetros, y un salto en trazabilidad y control. Sobre esa base de datos vivos es donde la IA encuentra de qué alimentarse.

Con Persat, optimizar tu operación nunca fue más fácil

Quince años después de aquella primera aplicación móvil con GPS, los fundadores de Persat continúan desarrollando la misma intuición que dio origen a la compañía: usar tecnología para simplificar la gestión de las empresas que tienen su operación en movimiento.

La apuesta IA-First de Persat parte de una premisa que excede a la compañía y atraviesa buena parte del tejido productivo de América Latina: la inteligencia artificial no tiene por qué ser un lujo reservado para grandes corporaciones.

También puede convertirse en una herramienta cotidiana para una PyME, estar en el celular de un técnico en campo o integrarse al WhatsApp desde el que una distribuidora coordina su operación.

El desafío ya no pasa solamente por digitalizar procesos, sino por hacer que la tecnología pueda interpretar lo que sucede en la operación, detectar desvíos, ordenar información y ayudar a tomar mejores decisiones.

Si esa transformación se consolida, el impacto de la inteligencia artificial en las PyMEs latinoamericanas irá mucho más allá de la eficiencia. Implicará un cambio de mentalidad: pasar de administrar la operación a poder conversar con ella.

Y esa es, precisamente, la próxima etapa que Persat busca construir.