En un hito sin precedentes para la conservación de la vida silvestre, la especie de caballo salvaje más antigua y única del mundo, el caballo de Przewalski (Equus ferus przewalskii), ha vuelto a pisar su hábitat natural en las estepas de Kazajistán tras casi 200 años de ausencia.
Este hecho, resultado de décadas de trabajo científico y colaborativo entre zoológicos, organizaciones conservacionistas y gobiernos, abre un nuevo capítulo en la lucha contra la extinción y la restauración de ecosistemas ancestrales.
La historia volvió a cobrar relevancia mundial gracias a las imagenes difundidas esta semana por la fotoperiodista de National Geographic, Ami Vitale, quien estuvo presente durante todo el traslado y reintroducción de estos caballos.
Vitale recorrió con el grupo de caballos más de 3.200 kilómetros, desde Praga hasta las estepas kazajas, documentando cada paso de este proceso histórico.
La fotoperiodista capturó momentos emblemáticos, como la liberación de los caballos en extensos recintos de la reserva y las primeras reacciones de estos animales tras siglos sin pisar libremente su antiguo hogar.
La reintroducción histórica de los caballos de Przewalski
Los caballos de Przewalski (Equus ferus przewalskii) fueron declarados extintos en estado salvaje a fines de los años 1960, producto de la pérdida de hábitat, la caza indiscriminada y la competencia con el ganado doméstico.
Gracias a décadas de programas de cría en cautiverio —liderados por zoológicos y organizaciones conservacionistas de todo el mundo— la especie no desapareció por completo.
La mayoría de los ejemplares que existen hoy provienen de unos pocos individuos mantenidos en zoológicos y reservas durante décadas.
A comienzos de junio de 2024, siete caballos de Przewalski criados en cautiverio fueron trasladados desde zoológicos en Europa hasta la Reserva Natural Estatal de Altyn Dala, en el centro de Kazajistán, como parte del proyecto “El regreso de los caballos salvajes” —una iniciativa para restituir a la especie en su territorio ancestral.
El traslado incluyó un vuelo en avión de carga militar con escalas para repostar, seguido por un largo trayecto en camión hasta la estepa donde estos equinos una vez vagaron libremente.
Se espera que, para 2029, se reintroduzcan entre 40 y 45 caballos en la región, suficiente para establecer una población autosostenible capaz de reproducirse sin ayuda humana.
¿Por qué es un hecho histórico?
El regreso del caballo de Przewalski a las estepas kazajas tiene impactos diversos:
- Ecológicos: Como herbívoros nativos, estos caballos ayudan a mantener la dinámica de los pastizales, dispersan semillas y facilitan condiciones favorables para otras especies, reforzando la biodiversidad del ecosistema.
- Históricos y culturales: La presencia de esta especie en su territorio ancestral representa una recuperación del patrimonio natural y una reivindicación histórica tras décadas de ausencia, reforzando el vínculo entre el paisaje, las comunidades locales y su identidad cultural.
- Cooperación internacional: El proyecto simboliza la colaboración global en conservación, articulando esfuerzos del Gobierno de Kazajistán, zoológicos europeos como el de Praga y organizaciones como la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad de Kazajistán.
Además de Kazajistán, proyectos previos en Mongolia y China han logrado establecer poblaciones autosostenibles después de su extinción en libertad, lo que dio al caballo de Przewalski un camino de esperanza hacia la recuperación.