Las juntas de los azulejos del baño pueden acumular suciedad y perder su color con el paso del tiempo. Para limpiarlas sin recurrir directamente a productos más agresivos, existe una alternativa casera: el bicarbonato de sodio mezclado con agua.
La técnica consiste en preparar una pasta y aplicarla sobre las uniones entre los cerámicos con un cepillo de cerdas de nylon.
La Universidad de Florida incluyó este método en una guía sobre alternativas para la limpieza del hogar, con indicaciones específicas para las juntas de los revestimientos cerámicos.
Para qué sirve aplicar bicarbonato de sodio con agua en las juntas de los azulejos del baño
Aplicar bicarbonato de sodio con agua en las juntas de los azulejos del baño sirve para remover la suciedad acumulada, reducir las manchas superficiales y recuperar parte de su color original. La mezcla forma una pasta que ayuda a desprender los residuos adheridos entre los azulejos.
En su publicación Hazardous Household Substances: Alternatives That Are Relatively Free of Toxic Effects, el Instituto de Ciencias Agrícolas y Alimentarias de la Universidad de Florida (UF/IFAS) recomienda utilizar una pasta de bicarbonato y agua para limpiar las juntas sin sellar que se ven opacas o deslucidas.
Este recurso puede ser útil para el mantenimiento habitual del baño, donde la humedad y los residuos favorecen la aparición de manchas.
Cómo limpiar las juntas de los azulejos del baño con bicarbonato y agua
El procedimiento recomendado por la guía de la Universidad de Florida es sencillo y utiliza elementos que suelen estar disponibles en casa.
Para hacerlo, hay que seguir estos pasos:
- Preparar una pasta: mezclar bicarbonato de sodio con una pequeña cantidad de agua hasta obtener una consistencia espesa.
- Aplicar sobre las juntas: distribuir la preparación directamente sobre las uniones entre los azulejos que presenten suciedad.
- Frotar con un cepillo: utilizar uno de cerdas de nailon para trabajar sobre las zonas afectadas sin recurrir a elementos abrasivos.
- Retirar los restos: enjuagar con agua limpia y pasar un paño para eliminar los residuos de la preparación.
- Secar la superficie: terminar con un paño limpio para evitar que quede humedad innecesaria.
Antes de aplicar la mezcla en todo el baño, conviene probarla en un sector poco visible para comprobar que no altera el color ni el acabado del revestimiento.
También hay que revisar las indicaciones del fabricante si las juntas tienen un sellador o un tratamiento especial.
Qué tener en cuenta antes de usar bicarbonato en el baño
La guía de UF/IFAS también advierte que las alternativas caseras pueden requerir más esfuerzo para alcanzar el resultado buscado. La eficacia depende del tipo de suciedad, del estado de la superficie y de la frecuencia con la que se realiza el mantenimiento.
Si las juntas presentan moho, manchas persistentes o deterioro, se podría evaluar el uso de un producto para erradicar la bacteria y seguir sus instrucciones de uso.