Hay una receta que convirtió una fecha central de la historia argentina en una tradición gastronómica. La Torta Argentina de Dolores tiene 25 capas y su elaboración quedó ligada al 25 de Mayo, una particularidad que la transformó en uno de los emblemas culturales de esta ciudad bonaerense.
Pero detrás de ese postre hay una historia mucho más extensa. Esta ciudad, ubicada a unos 210 kilómetros al sur de la Ciudad de Buenos Aires, fue fundada en 1817, atravesó la destrucción de su primer asentamiento y volvió a levantarse pocos años después, hasta convertirse en una localidad que conserva distintos lugares vinculados con los primeros tiempos del país.
Dolores y una fundación que marcó la historia argentina
El origen de Dolores se remonta al 21 de agosto de 1817, cuando fue fundada en el marco de la organización de la campaña bonaerense. Apenas había pasado un año desde la Declaración de la Independencia y el nuevo Estado buscaba consolidar su presencia en distintos puntos del territorio.
El asentamiento estuvo relacionado con un destacamento de Blandengues comandado por Ramón Lara. La población comenzó a crecer en una zona de frontera, con construcciones sencillas y una actividad vinculada principalmente con el ámbito rural.
Por ese contexto histórico, Dolores recibió el nombre de “Primer Pueblo Patrio”. Su nacimiento quedó así asociado a los primeros años de organización de la Argentina independiente.
La ciudad que tuvo que empezar otra vez
El crecimiento inicial duró poco. En 1821, Dolores fue atacada y destruida, en un período marcado por los conflictos que atravesaban la frontera bonaerense.
El episodio provocó el abandono del poblado y obligó a iniciar una nueva etapa. Con el paso de los años comenzó la reconstrucción y hacia 1827 Dolores volvió a consolidarse como población.
La ciudad tendría todavía otro capítulo importante en la historia argentina. En 1839 fue uno de los escenarios de la Revolución de los Libres del Sur, un levantamiento protagonizado por sectores rurales de la campaña bonaerense contra el gobierno de Juan Manuel de Rosas.
La rebelión terminó con la derrota de los insurgentes en la batalla de Chascomús, el 7 de noviembre de 1839. La memoria de aquel episodio permanece en distintos espacios de la ciudad.
Entre los lugares que permiten conocer ese pasado se encuentran:
- Plaza Castelli, uno de los principales espacios históricos de Dolores.
- Pirámide de los Libres del Sur, monumento dedicado a los protagonistas del levantamiento.
- Museo Provincial Libres del Sur, con objetos y documentos relacionados con la historia regional.
La torta de 25 capas que se convirtió en símbolo de Dolores
Mucho tiempo después de aquellos episodios, Dolores desarrolló una tradición que quedó asociada a otra fecha fundamental de la historia argentina: la Torta Argentina.
La preparación se distingue por sus 25 capas finas de masa, que representan el día de la Revolución de Mayo. Las capas se cocinan de manera individual y luego se unen con un relleno dulce, entre los que se destaca el dulce de leche.
La tradición local ubica el origen de la receta a fines del siglo XIX y lo vincula con dos mujeres uruguayas que vivían en Dolores. La preparación comenzó a formar parte de las celebraciones patrias y posteriormente fue transmitida entre distintas generaciones.
Con el tiempo, la torta pasó de ser una receta familiar a convertirse en una expresión de la identidad gastronómica de la ciudad. Su valor cultural también recibió reconocimiento oficial.
El logro que alcanzó la torta de 25 capaz
En 2018 fue incorporada al relevamiento de manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación como producto local y práctica artesanal tradicional.
La celebración de esta especialidad también tiene su propia fiesta. Dolores organiza la Fiesta de la Torta Argentina, un encuentro que reúne gastronomía, cultura y actividades vinculadas con la tradición local.
La ciudad ofrece además otros puntos de interés para quienes quieran recorrer su historia, como el Parque Libres del Sur, la iglesia Nuestra Señora de los Dolores y el Museo Provincial Libres del Sur.
Así, una ciudad que nació durante los primeros años de la Argentina independiente, sufrió la destrucción de su primer asentamiento y volvió a levantarse conserva hoy una tradición que une historia, identidad y gastronomía en una torta de 25 capas.