El seleccionado argentino de fútbol realizó ayer por la mañana un trabajo liviano antes de compatir un asado en el predio Cidade do Galo, en la localidad de Vespasiano, donde se entrenó a puertas cerradas con guardia de hinchas y cronistas, con la mente puesta en el cruce frente a Holanda.

El entrenamiento entregó muy poco para analizar desde lo futbolístico en relación al posible equipo que presentará Argentina en la semifinal del miércoles contra los holandeses, a las 17, en el Arena Corinthians de San Pablo.

Como sucede desde el inicio de la fase final del Mundial Brasil 2014, los habituales titulares realizaron ejercicios físicos livianos, luego un fútbol-tenis recreativo y finalmente tareas de elongación y flexibilidad, en un clima totalmente distendido, donde abundaron las sonrisas y los chistes.

El capitán Lionel Messi presenció la segunda mitad de la sesión sentado en la tribuna lateral del campo de entrenamiento, junto a integrantes de la delegación argentina.

Además, Sergio Kun Agüero trabajó a la par de sus compañeros ya recuperado de la lesión de grado uno en el bíceps femoral de la pierna izquierda, que sufrió ante Nigeria.

En tanto, el volante Angel Di María, quien el sábado en la victoria frente a Bélgica (1-0) en el estadio Nacional de Brasilia, por los cuartos de final, sufrió una lesión muscular de grado 1 en el rector anterior del muslo derecho trabajó diferenciado.