Lo bueno de la semana

Básicamente hay dos episodios que marcan lo positivo de esta semana. Inicialmente una buena noticia de nivel internacional y que se convierte casi en doblemente buena por el ‘bajo’ crédito que hasta el martes tenía su resolución. Esto es el fallo de La Haya rechazando el reclamo contra los bloqueos. Si bien el tema no se resuelve con este fallo, es un paso intermedio prometedor, que oxigena la negociación –por lo menos desde esta orilla– y se refuerza por la contundencia. En un orden más micro es también una doble buena noticia pero para el propio Presidente, quien aprovechó la oportunidad para apostrofar a agoreros frente al tema. La otra buena noticia, refiere al proyecto de ley (con altísimas probabilidades de aprobación) para aplicar al sistema previsional, acerca de flexibilizar el sistema jubilatorio. Los pases ahora y en lo sucesivo pueden ser bidireccionales. Y lo principal habilita a la elección personal. El mérito a su vez de esta reforma es el equilibrio para ni perjudicar ni favorecer a ninguno de los dos sistemas en particular. La diferencia con la anterior es que está sí fue la respuesta a una demanda y que dependía de la decisión del ejecutivo presentarla.

Lo malo de la semana

No surgen esta semana situaciones locales que se impongan como negativas, sí se observa inercia de por lo menos dos focos sumamente diferentes entre sí pero de llegada cotidiana a la sociedad. El problema del campo, los riesgos de tránsito a partir del mayor caudal de autos en las rutas. Referente al campo ( productores) y su consecuencia directa: el consumo de carne, no cede o lo hace desprolijamente. Con una posición no consensuada el conflicto no encuentra salida y estira una discusión político-corporativa que no favorece a ninguno de los involucrados.

Lo urgente

Todo parecería postergarse a marzo –por el momento– por lo menos lo que refiere a la cotidianeidad. Sin embargo –tomamos un tema del punto anterior– y en el contexto de la dinámica del verano amerita por lo menos reforzar la seguridad de aquellos que en mayor medida que en otros momentos del año ocupan las rutas y los espacios públicos.

Lo que hay que seguir con atención

Habría que monitorear la negociación del Poder Ejecutivo con el sector sindical, específicamente con Moyano, si bien todo debería resolverse en paritarias, lo que decida el gremio de los camioneros puede ser la base –como sucedió el año pasado– de una aceptación global. No perder de vista tampoco la negociación del aumento del mínimo no imponible, una manera de aumentar salario de bolsillo.