Telefónica, el quinto grupo mundial de telecomunicaciones, lanzó ayer una oferta de 1.007 millones de dólares por la compra del 100% de la filial de telefonía celular chilena, Telefónica CTC Chile. El objetivo es crear el mayor operador inalámbrico del país transandino.
Telefónica, que hoy posee el 44% de la firma chilena, hizo la oferta a través de su filial inalámbrica Telefónica Móviles, que también asumirá una deuda de u$s 243 millones.
Anoche, Telefónica CTC Chile anunció que el directorio de la firma aprobó por unanimidad recomendar a la junta de accionistas la venta de la totalidad de las acciones de Telefónica Móvil de Chile a Telefónica Móviles. Según un comunicado de la empresa, “estas modificaciones sustanciales en la forma de operar el negocio han sido propuestas por la administración y buscan focalizar y fortalecer los negocios de la compañía .
Aprobación pendiente
La operación deberá ser aprobada por una junta extraordinaria de accionistas de Telefónica CTC Chile, que se realizará dentro de los próximos 60 días. Además, el directorio de la empresa acordó el reparto de un dividendo por un monto de u$s 800 millones, que será sometido a la aprobación de los accionistas en una junta extraordinaria.
La compra le permitirá a Telefónica fusionar la filial con la sucursal de BellSouth en Chile, que la empresa española está comprando como parte de la adquisición de los activos latinoamericanos de BellSouth por u$s 5.850 millones. La adquisición de BellSouth le agregará también a Telefónica unos 11,6 millones de clientes de telefonía celular, totalizando así unos 44 millones en América latina, el doble que en su mercado nacional.
El negocio móvil, cuyos ingresos crecieron casi un 20% en 2004, representó el 32% de las ventas totales de CTC en los primeros tres meses. Es justamente la filial móvil que más creció en los últimos años. Por eso, más allá del dividendo proveniente de la venta, los analistas ponen los ojos en el futuro de la empresa, que se quedará sólo con sus negocios de telefonía fija, regulado y que ha caído en los últimos años; Internet, que crece pero que aún no es masivo; y comunicación de empresas, su gran apuesta.