NH Hoteles incorporó a su cadena al Hotel Crillón, establecimiento cuatro estrellas con más de 50 años de trayectoria. La cadena española compró el 50% de la firma, con un desembolso de 5 millones de dólares. De esta forma, suma cinco hoteles en Buenos Aires y un total de ocho en el país.
Con la operación, NH le dio un impulso a su estrategia de crecer orgánicamente: sumó diez hoteles, con 1.835 habitaciones, en el primer semestre del año. En total, las nuevas firmas supondrán para la cadena española un desembolso de 26,4 millones de euros.
Ubicado en Santa Fe y Esmeralda, el Crillón tiene una tarifa diaria de u$s 60. A finales del año pasado, ya había cambiado de manos. Juan Amil, ex dueño del alojamiento de 95 habitaciones, le transfirió el fondo de comercio a la firma Inversora Hotelera del Sur, y le alquiló el inmueble. Los nuevos propietarios se comprometieron a encarar su remodelación, que implicaría una inversión de u$s 2 millones.
Pero fuentes del sector aseguraron entonces que la apuesta de los compradores –empresarios españoles que manejan restaurantes como La Madeleine y Cinema; en Barrio Norte, y el Gourmet Porteño y Bice; de Puerto Madero– fue mucho mayor. Según explicaron, Amil se habría desprendido del edificio a cambio de u$s 8 millones.
Ahora, NH es quien se hará cargo del hotel, bajo el marco de su programa de expansión en la Argentina. La cadena española tiene motivos para apostar por el país. Mientras que su facturación aumentó 2,8% a nivel mundial durante el año pasado, frente a 2003, hasta los 953,7 millones de euros, en los primeros meses de 2004 sus ventas locales subieron un 46 por ciento.