La disputa por el negocio del cobro extrabancario de servicios, que mueve un flujo anual cercano a los 10.000 millones de pesos, llegó a Tribunales. Un fallo de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial le dio la razón a Sepsa, operadora de la cadena Pago Fácil, en un juicio que la empresa inició contra uno de sus agentes, que había rescindido el contrato con la compañía controlada por el grupo Macri para sumarse a la red de Rapipago.
Si bien Sepsa no demandó directamente a su rival –que pertenece a Gire, sociedad entre los bancos Río, Citibank y BNL–, allegados al caso explican que se recurrió a la Justicia para “marcar la cancha .
Consultadas por El Cronista, ambas firmas evitaron emitir comentarios. “Es un problema entre agentes , deslizaron desde Rapipago. Pero analistas jurídicos aseguran que Pago Fácil abrió la causa para que sus rivales “no se aprovechen de la inversión inicial hecha por la compañía ni se monten sobre la transferencia de know-how y el tráfico diario que aportó a sus agentes . De hecho, la empresa de Socma planeaba difundir la “ejemplificadora sentencia entre sus agentes, ya que, si bien es el único caso que llegó a la Justicia, habría al menos cinco en similar situación.
Los protagonistas
Nacida en 1994, Pago Fácil es una de las últimas cartas que Francisco Macri jugó con éxito en su póker empresario. La red está formada por unas 800 empresas con más de 2.600 puestos de atención. Un caudal de operaciones que equivalió a $ 7.100 millones en 2004, según proyecciones de la firma. Con una facturación de $ 100 millones, tiene el 60% del negocio. Rapipago está segunda, con un 32%. Lanzada en 1996, esta cadena –cuyos ingresos rondan los $ 30 millones–, tiene 700 puntos y 253 empresas adheridas.
Una de las armas que ambas cadenas eligieron para aumentar o reducir distancias –según el caso– es la captación de los agentes de su rival. Negada por ambas partes, la guerra se desarrolló en silencio. Hasta que el fuego llegó a la Justicia.
El 24 de agosto último, Las Vegas –agencia de lotería y juegos de azar ubicada en el barrio de San Cristóbal– rescindió su vínculo con Pago Fácil, iniciado en mayo de 2000.
Sepsa recurrió a la Justicia, luego de constatar que, en menos de una semana, su ex agente se sumó a la red de Rapipago. La empresa de Socma entendió que, si bien el contrato permitía la rescisión unilateral –con 60 días de preaviso–, su licenciatario no respetó la cláusula que fijó en 12 meses –a partir de la finalización del vínculo– el plazo que lo inhabilitaba para prestar otros servicios de cobro.
El pedido de Pago Fácil fracasó en primera instancia. Para el Juzgado Comercial 1, Secretaría 1, exigir el respeto de esa cláusula violaba el derecho constitucional de libre ejercicio comercial de la demandada.
Agregó que, si hacía lugar a la medida cautelar pedida por Sepsa –que Las Vegas cesara de cobrar servicios para otra empresa–, la agencia debería romper su nuevo contrato, lo cual también le generaría un conflicto con Rapipago.
Pero Sepsa apeló (Las Vegas le aportaba más de 3 millones de operaciones al año sobre un total de 80 millones). Días atrás, la Sala A de la Cámara Comercial reconoció su derecho ya que, antes de firmar cada contrato, exige a sus potenciales agentes que desarrollen otra actividad en sus locales, para evitar que sus ingresos dependan sólo del cobro de servicios.
En tal sentido, la Cámara enfatizó que la libertad de empresa estaría garantizada, ya que la medida cautelar que pidió Sepsa no le impide a Las Vegas “realizar la actividad relacionada con la explotación de loterías y juegos de azar . Además, aclaró que la inhabilitación para cobrar servicios –cosa que ya no hace, porque en el interín Rapipago también le rescindió el contrato– regirá sólo hasta el 25 de agosto de este año.