A fines de la semana pasada, la CNC (Comisión Nacional de Comunicaciones) –a cargo de Fulvio Madaro– resolvió intimar a la Cooperativa Telefónica Carlos Tejedor (Copetel) de la ciudad de Mar del Plata, una de las más importantes del país, por no haber cumplido con el reglamento y cobrar de más a parte de sus 13.000 abonados desde que cambió su sistema de facturación por una tarifa fija, en 1990.
La resolución número 126 de este año, que fue firmada por Madaro, dispone una multa para Copetel de cerca de 140.700 pesos (el equivalente a 3 millones de pulsos telefónicos). El mismo documento dice que la cooperativa deberá reintegrar, en el plazo de 30 días, a cada cliente lo que le fue cobrado en exceso con los respectivos intereses.
El problema surgió cuando, a principios de los ’90, la cooperativa cambió la forma de facturar. Del sistema de abono básico más la cantidad de pulsos utilizados, similar al de cualquier empresa del sector, se pasó a una tarifa fija cercana a los $ 17. Según el reglamento, Copetel cobraría ese precio fijo a todo aquel que utilizara el teléfono por un valor superior, pero le facturaría importes exactos a los clientes que usaran el servicio por un valor menor al precio estipulado.
Millones que faltan
La cifra que debería devolver esta cooperativa a gran parte de sus clientes sólo se podrá calcular cuando se abran los libros que contienen los consumos de los clientes en los últimos 14 años. Se trataría de una cifra millonaria.
Por otro lado, como es el caso de Daniel Seoane, varios clientes han iniciado acciones legales contra los dirigentes de la cooperativa telefónica por estafa.
Las demandas apuntan principalmente a Mario Saúl Noejovich, número uno de Copetel, quien no respondió en el día de ayer a los llamados de El Cronista.