Los cines de barrio desaparecieron, y con ellos muchas costumbres que hacían de ir a ver una película todo un ritual de familia. El continuado (dos películas seguidas con un intervalo para fumar y estirar las piernas) quedó en el olvido de la mano de sillones mullidos, sonido envolvente, nachos con quesos y grandes tarros de pochoclo. Pero, al parecer, los cambios de época y los adelantos tecnológicos no son suficientes para tentar a los espectadores en tiempos de crisis. El DVD trucho y los pochoclos de supermercado le están ganando la batalla a las boleterías. Muchas salas parecen una imagen de la película Cinema Paradiso, que cuenta la lenta desaparición de un cine de un pueblo de Italia.

En nuestro país la venta de tickets pasó de 34.2 millones en 2007 a 29.9 millones en 2008. Es decir, en un año se perdieron 5 millones de espectadores.

Ante la situación, el Gobierno ahora también lanzó un plan para incentivar el regreso de la familia al cine.

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) decidió poner en marcha un plan que otorga ventajas a las películas nacionales y lleva adelante una reducción en el precio de las entradas.

“En 2008 la asistencia a las salas cayó respecto a 2007 , aseguró Mario Miranda, gerente de Fiscalización del organismo nacional. “La idea es revertir esa caída aplicando acciones con los exhibidores , agregó el funcionario a El Cronista.

Según las estimaciones de Incaa, la caída se centra más que nada en los filmes extranjeros. De hecho, las salas que exhibieron producciones del exterior recibieron 4.617.742 menos visitantes que en 2007 (30,8 millones contra 26,2 millones de 2008). Como contracara, la industria nacional creció en 319.617 visitantes, pasando de 3,3 millones en 2007, a 3,6 millones durante 2008.

Para apuntalar este crecimiento, y como una especie de moda retro, el Incaa aplicará ventajas para los filmes argentinos con baja en el valor de las entradas y con la posibilidad de que dos personas accedan a una sala pagando una sola entrada.

En el sector privado también buscan recuperar terreno. La cadena Hoyts, por ejemplo, volvió con los miércoles a mitad de precio.

Asimismo, desde el Incaa decidieron obligar a las salas a extender la cuota de pantalla a dos semanas. Durante 2008, el 30% de los 68 filmes argentinos que se exhibieron salieron de pantalla en la primer semana.

Como contrapartida, las salas recibirán un seguro de ingresos brutos. “Una sala de 250 butacas tiene una media de ingresos brutos de entre $ 100 a $ 200 por cada uno de los asientos , detalló Miranda. “Nosotros le aseguramos que, si no llega a recaudar $ 20.000, la diferencia entre ese número y lo recaudado la pone el Incaa , agregó.