El presidente George W. Bush se ha adelantado a su rival John Kerry en la Florida, en medio de señales de que el candidato presidencial demócrata no ha sido capaz de animar su base en la contienda, de acuerdo con una nueva encuesta.

El sondeo del Herald / St. Petersburg Times sugiere nuevas vulnerabilidades para el demócrata, que estaba delante del Presidente antes de que muchos votantes supieran quién era.

Ahora, un mes después de la Convención Nacional Demócrata, Bush va a la cabeza de Kerry en el más grande de los estados indecisos de la campaña presidencial, con 48 por ciento de los votantes inscritos, comparado con 46 por ciento para Kerry. En un sondeo similar en marzo, poco después de una serie de victorias en las primarias, Kerry tenía una ventaja de cinco puntos sobre Bush.

La ligera ventaja de Bush en el estado que lo llevó a la presidencia en el 2000 está dentro del margen de error de la encuesta, de más o menos 3.5 puntos de porcentaje, pero coincide con una reciente encuesta nacional de Los Angeles Times que muestra a Bush con una ligera ventaja a su llegada a la ciudad de Nueva York esta semana para la convención de nominación, que los republicanos esperan solidificará una victoria en noviembre.

La encuesta de la Florida sugiere que después de meses de caída en popularidad, Bush está recibiendo un impulso de los votantes impresionados por su liderazgo, con casi seis de cada 10 votantes calificándolo como ’’un fuerte líder’’. Obtuvo ganancias entre los votantes independientes --que en marzo estaban más dispuestos a respaldar a Kerry-- y entre las mujeres.

’’Las mujeres están siempre a favor del titular’’, dijo la encuestadora republicana Kellyanne Conway, que condujo el sondeo con el encuestador demócrata Rob Schroth para los dos periódicos. ``John Kerry era como una cita muy estimulante con un desconocido. Después que lo conocieron, a algunas no les gustó lo que vieron’’.

La encuesta también sugiere que los votantes, especialmente las mujeres, están dejando a un lado su disgusto con el creciente número de bajas de soldados norteamericanos en Irak y la lenta economía y le están dando a Bush mejores calificaciones por su trabajo, aunque todavía está precariamente por debajo del 50 por ciento.

El sondeo de 800 votantes inscritos se hizo entre el 22 y 25 de agosto, justo cuando Bush y Kerry intercambiaron púas sobre una serie de anuncios negativos que cuestionaron un tema central de la campaña de Kerry: su liderazgo en Vietnam.

Las encuestas nacionales sugieren que la bofetada ha afectado ligeramente a Kerry, pero una amplia mayoría de votantes en la Florida --58 por ciento-- dice que el servicio militar de un candidato en Vietnam no es un ``legítimo tema político’’.

Más prometedora para la Casa Blanca posiblemente sea la confianza del electorado en Bush en cuanto a esos mismos problemas que ha hecho tema central de su reelección: la guerra contra el terrorismo y la invasión de Irak.

Los entrevistados señalaron a Irak y el terrorismo como los dos problemas más inmediatos, dando importancia secundaria a otros como la economía, donde la encuesta muestra que los votantes le dan la ventaja a Kerry.

Aunque la encuesta muestra que la mayoría de los votantes cree que Bush exageró los informes de inteligencia para obtener apoyo para la invasión de Irak, le siguen dando a Bush la ventaja cuando se trata de dirigir la guerra en Irak y de luchar contra el terrorismo.

Los demócratas han acusado a Bush de equivocarse en Irak y sólo 46 por ciento de los votantes aprueba el manejo de la guerra. Pero el 54 por ciento cree que haría mejor labor que el propio Kerry. Más de la mitad también cree que Bush sería más efectivo en la guerra contra el terrorismo.

La encuesta también muestra que aunque una mayoría de votantes cree que Estados Unidos va en ’’la dirección equivocada’’ bajo Bush, las cifras han bajado desde marzo, subrayando la incapacidad de Kerry para explotar esas preocupaciones o de mercadearse como una buena alternativa a Bush.

’’John Kerry ha perdido el impulso que logró en la primavera y eso es lo que ha permitido que Bush tome la delantera’’, dijo el encuestador Schroth.

Pero la guerra continúa siendo difícil para Bush, que se ha jugado la presidencia en ella. Aunque una mayoría cree que la invasión de Irak ha ’’contribuido a la seguridad a largo plazo’’ de EEUU, el 50 por ciento cree que no valió la pena la lucha.

Esa cifra podría dificultar al Presidente su atracción en un estado que sigue altamente polarizado. Y la tasa de aprobación del trabajo de Bush sigue en los 40, una señal de vulnerabilidad, dijo Schroth.

’’Si esas cifras no cambian vamos a seguir viendo una estrecha diferencia hasta el 2 de noviembre’’, agregó.

La encuesta revela que la Florida está casi dividida equitativamente, con sólo 4 por ciento de indecisos, sugiriendo que la campaña en el estado dependerá de Irak, el estado anímico de los votantes independientes y la habilidad de ambas partes para estimular a su base de votantes.

’’Probablemente será cuestión de quién sale a votar si hay un cambio en la actitud de los votantes’’, dijo Schroth.

Bush muestra fortaleza entre sus votantes más fieles. En marzo, sólo 77 por ciento de los republicanos dijo que planeaban votar por el Presidente. Esa cifra es ahora 85 por ciento, comparada con 81 por ciento de los demócratas que planean votar por Kerry. Bush también tiene un punto de ventaja entre los independientes, que lo respaldan 44 por ciento, frente al 43 por ciento de Kerry.

Bush, que ha buscado hacer campaña como presidente en tiempos de guerra y no como figura divisiva, se beneficia más de los votantes que creen que él ``representa mis valores’’.

En una señal de problema para los demócratas, Ralph Nader, el defensor de los consumidores, continúa atrayendo suficiente apoyo --2 por ciento-- para decidir unas elecciones reñidas, como los demócratas creyeron que hizo en el 2000.

Aunque los demócratas han sugerido que las controversiales medidas fuertes de Bush sobre Cuba podrían cambiar más votos a su favor, la encuesta muestra que Bush tiene el respaldo sólido del influyente bloque hispano de votos de la Florida.

Entre los hispanos, Bush está al frente con 58 por ciento de apoyo frente al 34 por ciento de Kerry, representando una pérdida para Kerry de seis puntos desde marzo. Las cifras incluyen no sólo a los cubanoamericanos típicamente republicanos, sino a hispanos tradicionalmente demócratas, que respaldaron a Al Gore en el 2000.