Fortalecido por su clara victoria electoral, el presidente George W. Bush promete hacer permanentes los recortes de impuestos implementados durante su primer mandato y simplificar las leyes impositivas estadounidenses.
Con ese fin, la Casa Blanca se prepara para nombrar un panel de expertos sobre reforma tributaria, que podría modificar el complicado código de las rentas de Estados Unidos de manera tan radical como lo hizo el presidente Ronald Reagan en 1986, cuando cerró vacíos y recortó las tasas tributarias en un histórico cambio.
“Este es un estudio fundamental del código completo, de cada componente del código , dijo un alto funcionario de la administración a finales de la semana pasada. “Todo se va a considerar .
Sin embargo, algunos analistas políticos creen que el resultado podría ser considerablemente más modesto. La comisión podría presentar propuestas estimulantes aunque dicen que eso no significa que el Presidente las aprobará.
“No creo que veremos en los próximos cuatro años un proyecto de reforma tributaria al estilo del de 1986 de Ronald Reagan , manifestó Grover Norquist, presidente de Americans for Tax Reform, un grupo conservador. “El propósito principal de esto es comenzar un debate .
El precio por hacer permanentes las reducciones tributarias es más de u$s 1.000 millones, una cifra preocupante en una época de déficits presupuestarios récord.
Al mismo tiempo, los esfuerzos por poner en vigor las propuestas para cambiar completamente el sistema de impuestos caen con frecuencia víctimas de feroces asaltos por parte de los cabilderos de Washington determinados a proteger las ventajas especiales que gozan sus clientes.
Bush ha hecho de la renovación de esos recortes una alta prioridad, suscitando preocupaciones entre los demócratas y algunos republicanos conservadores sobre el impacto que tendrán sobre el déficit. El Presidente dijo que cualquier programa de reforma tributaria no deberá hacer crecer el déficit.
Aprovechando el brillo de la victoria electoral de la semana pasada, Bush declaró que la reforma al código de impuestos, junto con la transformación de la Seguridad Social, es una de sus prioridades en la agenda doméstica de su segundo término.
Pero el Presidente ofreció sólo pistas indefinidas en cuanto a lo que piensa hacer con los impuestos:
El sistema debe ser más simple y justo. Debe estimular el ahorro y recompensar los riesgos. Deberá haber menos vacíos para los intereses especiales, dijo, pero los “incentivos actuales, tales como las deducciones de los intereses sobre hipotecas y contribuciones caritativas, deben quedarse. Y los cambios, cualesquiera que sean, no deberán causar un aumento general en el cobro de impuestos.
Los funcionarios de la administración dijeron que el próximo paso en el proceso sería el nombramiento de una comisión especial a finales de este año para estudiar las opciones de reformas. Bush reveló su intención de nombrar el grupo durante su discurso de aceptación de la nominación en la Convención Nacional Republicana en Nueva York el pasado agosto.
No se sabe aún quienes serán nombrados pero se le pedirá al panel que termine su estudio y envíe sus sugerencias al secretario del Tesoro, John Snow, a principios de 2005. Snow estudiará los resultados y hará una serie de recomendaciones finales a Bush.
La administración no presentará ninguna nueva legislación de impuestos hasta que no tenga en mano las recomendaciones del panel, dijo el alto funcionario, que rehusó especular qué propuestas serían aceptadas o rechazadas.
Varios expertos predijeron que en lugar de presentar al Congreso una sola y amplia iniciativa pidiendo cambios positivos o negativos, Bush probablemente avanzará su agenda impositiva poco a poco, con la menor cantidad posible de perdedores.
Al inicio se legislará para hacer permanentes los recortes anteriores, aprobados durante el período de Bush, dijeron los analistas. Muchas estipulaciones en el plan de reducciones de impuestos por u$s 2.000 millones, aprobadas desde que Bush asumió el cargo, expirarán para el 2011, a menos que el Congreso actúe para extenderlas.
Un esfuerzo similar se espera que elimine el impuesto de herencias, o “impuesto de muerte , como le dicen sus opositores. Aunque el impuesto de herencia está siendo eliminado gradualmente bajo la actual ley, resucitará de nuevo en 2011 a menos que el Congreso tome acción.
Proyectos separados podrían introducirse para ampliar y quizá consolidar los medios de ahorros protegidos de impuestos, tales como las cuentas de IRAs y 401k, reducir más aún los impuestos sobre ganancias capitales y dividendos, y ampliar los “gastos de negocios permitiendo que las empresas reclamen deducciones iniciales más grandes para inversiones en plantas y equipos.
Muchos expertos en impuestos dicen que no parece posible que Bush proponga un impuesto nacional de ventas o un impuesto general fijo. Dicen que el Presidente podría ofrecer un impuesto al valor agregado (IVA), o sea, una especie de impuesto de consumo.
El IVA es, en efecto, un impuesto sobre las ventas en cada nivel de producción de artículos y servicios y es ampliamente usado por los gobiernos europeos y latinoamericanos.