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Durante meses se especuló con la posibilidad de que una derrota del Gobierno en las elecciones de medio término podía dar inicio a un rally de los activos financieros locales. Sin embargo, aquella expectativa fue quedando atrás y hoy los analistas coinciden en que el esperado bull market no se materializará.
En 2013, el kirchnerismo perdió las elecciones legislativas y ese resultado derivó en un escenario de euforia en los mercados que empujó a las acciones a iniciar un ciclo alcista muy importante. La derrota del Gobierno en aquel entonces catapultó la idea de que Cristina Fernández de Kirchner podría intentar reformar la Constitución y seguir en el poder, lo cual alentó la especulación de un fin de ciclo a partir de 2015, llevando a los precios de las acciones al alza.
El S&P Merval se triplicó entre agosto de 2013 y noviembre 2015, (antes de las PASO de aquel año y hasta las elecciones presidenciales de 2015), pasando de u$s 300 a niveles de u$s 900.
Misma dinámica tuvieron las acciones que cotizan en Wall Street, que en su mayoría obtuvieron ganancias de tres dígitos en dicho período.
Las acciones de Edenor fueron las que más ganaron entre 2013 y 2015, con una suba de 920%, seguida por Pampa Energía que avanzaron 662%. En el sector financiero, BBVA Argentina, Grupo Financiero Galicia y Banco Macro mostraron ganancias respectivas de 438%, 364% y 293%.
Las acciones de TGS ganaron 232% e IRSA avanzó 113%. Debajo del 100% quedaron las acciones de Cresud, YPF y Telecom que escalaron 70%, 22% y 10% respectivamente entre 2013 y 2015.
¿Se repite la historia?
Si bien hay similitudes respecto de que se trata una derrota electoral de medio término para el Gobierno, no se espera que se repita el mismo escenario que se vio desde 2013.
Santiago Abdala, director de Portfolio Personal Inversiones (PPI), entiende que podríamos tener un rebote mayor de las acciones, aunque no imagina un rally sostenido hasta tanto no se vislumbre que el Gobierno pueda solucionar los problemas económicos actuales.
En relación a la comparación con la elección de 2013, Abdala entiende que el escenario hoy es distinto respecto de lo que se observaba en aquel momento.
"Las condiciones del país en estas elecciones son distintas respecto de 2013. En 2013 tenías u$s 15.000 millones de reservas, cuando hoy no estamos ni cerca de ese número. En 2013 lo que se debatía era si el Gobierno iba a ir en busca de la modificación de la Constitución y de la reelección de Cristina Kirchner. Por lo tanto, cuando pierde el Gobierno en aquel entonces, se pone fin a la especulación de una Cristina eterna", recordó Abdala.
Respecto de la actualidad, el director de PPI advierte que hoy estamos en otra situación económica, más complicada.
"La nominalidad de la inflación es otra hoy respecto de lo que se observaba en 2013 y creo que no es tan comparable una situación con otra. En tanto no se despejen o se muestre de qué manera se va a intentar resolverlos, no imagino que vayamos a ver un rally sin que se despejen las incógnitas sobre los desequilibrios de la macro y la política argentina", dijo.
Por su parte Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS, remarca que si bien el oficialismo sufrió en estas elecciones una derrota al igual que en 2013 existen algunas diferencias con aquel año.
En primer lugar, puntualiza que el resultado de 2013 generó una fuerte sensación de cambio de signo político hacia el 2015, lo que motivo un rally dado que se percibía que la futura administración sería más pro-mercado que la de ese entonces, debido a que se eliminaba una nueva reelección.
En segundo lugar, Franco señala que los desequilibrios macroeconómicos hoy son mayores que en 2013, particularmente en materia de inflación y de presiones cambiarias. Por último, puntualiza que actualmente debe acordarse con el FMI un programa económico que apunte a corregir los desequilibrios.
precios bajos
Si bien no se espera que se repita el escenario que se dio entre 2013 y 2015, que se extendió luego hasta 2018, hay cierto consenso de que las valuaciones de los activos actualmente son muy bajos en términos históricos.
El hecho de encontrar bajas valuaciones y un resultado adverso para el Gobierno podría derivar en un contexto positivo para los activos en el mediano plazo.
Actualmente el S&P Merval se encuentra un desvío debajo de su promedio de largo plazo a la vez que se encuentra en zona de mínimos de 2012 y 2009, siendo valores históricamente bajos para las acciones.
Martín Saud, senior trader de Balanz, ve que hay varias similitudes con respecto al 2013 ya que desde el lado político surge la posibilidad de un cambio de gobierno en el 2023 y los precios de los activos argentinos están muy bajos.
Desde ese punto de vista, cree que hay una posibilidad de que haya un bull marketsi esta tendencia se mantiene.
De todos modos, advierte que hay diferencias con respecto al 2013 ya que ahora ya sabemos que los resultados del gobierno electo en el 2015 no fueron tan buenos como el mercado esperaba a la vez que advierte que actualmente hay un mayor deterioro de la macroeconomía en todos estos años que pasaron.
"Creemos que va a haber un rally importante pero que va a ser menor al que vimos desde el 2013 a finales del 2017", proyectó.
Mayores desequilibrios macro
Los analistas del mercado no dejan de resaltar que el resultado de las elecciones es una buena noticia para el mercado, pudiendo generar un contexto alcista. Sin embargo, seguiría estando lejos de lo que se vio entre 2013 y 2015, por lo que la euforia no estaría dentro del menú en la actualidad.
Los números macroeconómicos son más complicados respecto de lo que se observaba en 2013, a la vez que la clave pasa por el futuro de un acuerdo con el FMI.
Javier Timerman, socio de AdCap y co-fundador de Banza, sostuvo que la remontada del Gobierno en las elecciones respecto de las PASO junto con un potencial acuerdo con el FMI mantendrá positivo a los mercados.
"La mejora en el oficialismo erradica lo que muchos analistas veían como la posibilidad de que ante una derrota más contundente haya una crisis institucional. Eso, junto al anuncio de un posible acuerdo con el FMI, es lo que va a mantener un sesgo positivo en los mercados.", proyectó
Pese a ello, Timerman no vislumbra un escenario de euforia. "No veo un bull market como el del 2013 por el deterioro de las variables macro y porque hay muchos menos inversores mirando a Argentina después de las pérdidas sufridas a partir del año 2018. El mercado no quiere anticiparse a medidas pro mercado como en el 2013; quiere verlas implementadas", proyectó.
Federico Broggi, gerente de research en IEB, entiende que el resultado es favorable para las acciones, aunque no espera euforia.
"Un oficialismo que pierde el quorum en el Senado se ve obligado a generar más consensos, lo que es favorable para el precio de los activos. Sin embargo, nos parece que el resultado por sí solo no generará euforia ya que luego de la elección se plantea un gran interrogante que es como será el acuerdo con el FMI", comentó.
Una apuesta para perfiles agresivos
Hay analistas que sí esperan que se dé un contexto positivo para las acciones dada la derrota electoral. Sin embargo, consideran que el proceso probablemente se dé con mucha volatilidad, dejando como idea una inversión de posicionamiento a largo plazo y para perfiles agresivos.
Manuel Carpintero, head portfolio manager de Nash Inversiones, espera que se repita el escenario alcista evidenciado desde 2013.
"Si bien fue una elección donde quizá hubo gusto a poco, confirma un cambio de tendencia política y deja planteado el escenario para 2023 con un oficialismo muy debilitado. En ese sentido, creo que podríamos ver algo similar al ciclo alcista de 2013 a 2017 donde se inició con una elección legislativa parecida, con el kirchnerismo debilitándose y que terminó en 2015 confirmándose la derrota del gobierno", sostuvo.
Dentro de la parte de estrategia, Carpintero espera que se dé un contexto similar al del 2013 por lo que considera que los perfiles agresivos podrían considerar tener exposición a activos locales.
"En este caso puede darse un proceso similar al que vimos desde 2013. En ese sentido, creo que los perfiles agresivos deberían tener activos argentinos, pero es un buen momento para comprar y esperar para una inversión de dos a tres años vista con chances de que sea una buena estrategia", comentó.