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El crédito hipotecario volvió a ganar protagonismo en la Argentina tras varios años de baja actividad. Con una mayor oferta de préstamos y cuotas iniciales que, en muchos casos, son similares o incluso inferiores al valor de un alquiler, cada vez más personas se preguntan si llegó el momento de comprar una vivienda.

Sin embargo, no todos toman el mismo camino. Mientras algunos aprovechan el regreso del financiamiento para intentar acceder a la casa propia, otros prefieren seguir alquilando y mantener una mayor flexibilidad frente a un contexto económico que todavía presenta incertidumbre.

En diálogo con El Cronista, Andrés Salinas, economista de la Universidad Nacional de La Matanza, explicó que no existe una respuesta única y que la decisión depende tanto de cuestiones económicas como de las prioridades personales de cada familia.

Qué hay que tener en cuenta antes de elegir entre un crédito hipotecario o seguir alquilando

Para Salinas, uno de los principales atractivos de los créditos hipotecarios UVA es que “la cuota que se paga por mes es muy similar o incluso menor a la que se pagaría por un alquiler de un inmueble similar”. Esa comparación lleva a muchos a preguntarse si conviene destinar ese dinero a una vivienda propia en lugar de seguir alquilando.

Sin embargo, el economista remarcó que la decisión va mucho más allá de una simple comparación entre cuota y alquiler. “Más allá de las ventajas y desventajas de cada uno existe un componente altamente ligado a la personalidad de cada uno y de cómo es frente a la deuda”, explicó.

En ese sentido, señaló que algunas personas priorizan la tranquilidad de no asumir un compromiso financiero de largo plazo, mientras que otras consideran que la casa propia es un objetivo que justifica el esfuerzo económico. “Ambas posturas están perfectas y son totalmente válidas, no toda decisión tiene que pasar por lo monetario”, sostuvo.

Además de las preferencias personales, el especialista recomendó analizar ciertas variables antes de tomar una decisión:

  • Cómo evolucionan los ingresos y con qué frecuencia se actualizan.
  • La estabilidad laboral y la capacidad de conseguir otro empleo en caso de perder el actual.
  • Las expectativas sobre la inflación y la economía en el largo plazo, ya que los créditos suelen extenderse entre 20 y 30 años.

Tenemos que pensar en el peor escenario”, indicó. Ante una eventual pérdida del empleo, explicó que suele resultar más sencillo mudarse a una vivienda más económica que desprenderse rápidamente de una propiedad hipotecada.

Las ventajas de sacar un crédito hipotecario hoy

Entre las principales ventajas del crédito hipotecario, Salinas destacó la posibilidad de construir patrimonio desde el primer día. “Cuando estás pagando una cuota de un crédito hipotecario estás pagando una parte de capital, es decir que te estás capitalizando, estás haciendo crecer tu patrimonio. Cuando pagás un alquiler estás haciendo crecer el de otra persona”, afirmó.

El economista también consideró que el contexto actual puede ofrecer oportunidades para quienes están en condiciones de comprar, dado que los valores de las propiedades todavía se ubican en niveles históricamente bajos, lo que podría favorecer una futura revalorización del inmueble.

“Mientras más barato compres mayor subida de precio vas a recoger y, en el caso de tener que vender, se pierde menos o incluso se puede llegar a ganar”, explicó.

Además, remarcó que tener una vivienda propia cobra aún más importancia al pensar en el largo plazo, especialmente de cara a la jubilación. “Lamentablemente el sistema previsional argentino no es bueno, por lo cual si llegás a la edad jubilatoria sin un ahorro previo o una casa propia la situación va a ser realmente complicada”, advirtió.

Cuáles son las ventajas de seguir alquilando

Aunque la vivienda propia suele ser el objetivo de muchas personas, Salinas señaló que alquilar también presenta ventajas que muchas veces pasan desapercibidas.

Una de ellas es la flexibilidad frente a cambios económicos o laborales. Si una persona pierde su empleo o necesita reducir gastos, cambiarse a una vivienda más económica suele ser mucho más sencillo que vender una propiedad adquirida con un crédito hipotecario.

Además, el economista explicó que las cuotas de los créditos hipotecarios UVA se ajustan todos los meses por inflación, mientras que los alquileres suelen actualizarse con menor frecuencia. Aunque ambos terminan siguiendo la evolución de los precios, lo hacen a ritmos diferentes, por lo que la cuota del préstamo puede aumentar más rápido que el alquiler.

Por eso, remarcó que el punto central no es solo cómo evoluciona la inflación, sino cómo se ajusta el salario. “A la mayoría les ajustan de forma anual o semestral e inclusive con paritarias que no alcanzan a la inflación, por lo cual la bola de nieve de la deuda te puede alcanzar más rápido”, explicó.

Además, recordó que un crédito hipotecario implica un compromiso de entre 20 y 30 años, por lo que la decisión no puede basarse únicamente en función del contexto económico actual. Durante ese período pueden cambiar los gobiernos y atravesarse distintas crisis económicas, por lo que también es necesario proyectar cómo podría evolucionar ese escenario.

El error más común de quienes quieren sacar un crédito hipotecario

Según Salinas, el error más frecuente es asumir que, como la cuota inicial es similar a un alquiler, automáticamente conviene comprar una vivienda. En realidad, sostuvo que la variable decisiva es el ingreso de quien toma el préstamo y, sobre todo, la capacidad de ese salario para acompañar la inflación a lo largo de los años.

En ese sentido, recomendó analizar también los escenarios más adversos antes de asumir un compromiso de largo plazo. “La pregunta que te tenés que hacer es que si mañana te quedás sin trabajo, qué tan rápido conseguís uno que te paguen bien y que ajuste lo más rápido posible por inflación”, explicó.

Para reforzar esa idea, recordó que en la primera etapa de los créditos UVA “se metieron muchos que no consideraron que están en un país donde la inflación puede subir mucho en pocos años y que los sueldos no”.

La recomendación del especialista antes de tomar una decisión

Antes de elegir entre comprar o alquilar, Salinas recomendó analizar la situación financiera personal con una mirada de largo plazo. “Mi recomendación es ver tu sueldo, ver cómo te ajustan y tener fondos contra contingencias”, señaló.

Esos fondos, explicó, pueden consistir en habilidades profesionales que faciliten conseguir un nuevo empleo, un familiar que pueda brindar ayuda económica en caso de una emergencia o algún activo que pueda venderse para afrontar el pago del préstamo si fuera necesario.

Finalmente, el economista dejó una reflexión para quienes están evaluando tomar un crédito hipotecario: “Como en toda inversión financiera, mientras más conozcamos el instrumento menos nos vamos a enojar si pasa algo”, concluyó.