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Buscar nuevas opciones para invertir es vital para no estancarse y cada vez más argentinos se animan a hacerlo y los datos no dejan mentir. Solo al cierre de septiembre de 2025, se alcanzaron 24,7 millones de cuentas comitentes abiertas, un 40% más que a fines de 2024, que equivale a más de 10,9 millones de inversores activos.
Dólar MEP, fondos comunes de inversión, acciones, Cedears y bonos compiten por captar esos pesos. Pero en medio de ese menú cada vez más amplio, hubo un movimiento que sorprendió a todo el mercado: un instrumento financiero registró un aumento del 82,5% en abril, según el último Informe Monetaria Mensual del Banco Central.
El instrumento que volvió a despegar
Los protagonistas de este salto fueron los depósitos a plazo fijo ajustables por UVA, que volvieron a ganar terreno dentro del sistema financiero argentino. De acuerdo con el BCRA, estos instrumentos registraron una suba mensual real del 82,5%, en un contexto marcado por el reacomodamiento de carteras y la búsqueda de cobertura frente al aumento de precios. Este instrumento le gana (por poco) a la inflación.
El crecimiento fue tan significativo que el stock de colocaciones pasó de $ 555.000 millones en marzo a $ 1,013 billones en abril, una variación poco habitual incluso en escenarios de alta volatilidad económica.

Para entender la razón de este crecimiento tan fuerte, Nahuel Bernués, economista y asesor financiero, fundador y CEO de Quaestus Advisory, explicó que la inflación, que tuvo un ajuste a la suba por encima de lo que se esperaba para estos meses, impulsó a buscar cobertura inflacionaria antes de que las expectativas se acomoden.
“A su vez, las tasas fijas en pesos quedaron muy bajas cercanas a 20% TNA (incluso la variable TAMAR bajó al 23%) y, como consecuencia, el rendimiento real es negativo, por lo que la necesidad de ir hacia el instrumento que da rendimiento real positivo es natural y es lo que se materializó en ese crecimiento de depósitos UVA en los bancos como en bonos CER en el mercado”, analizó.
Además, indicó que el crecimiento que tuvieron los depósitos UVA en abril es muy excepcional: “Un 82,5% quiere decir que casi duplicó el stock en tan solo un mes”.
Cómo funcionan los plazos fijos UVA
Los depósitos UVA son instrumentos bancarios que ajustan su capital en función de la inflación. Esto se logra a través del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que sigue la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

En términos simples, este mecanismo permite que el dinero invertido mantenga su poder adquisitivo a lo largo del tiempo, a diferencia de los plazos fijos tradicionales, cuyo rendimiento depende exclusivamente de una tasa previamente pactada.
Según Bernués, estos instrumentos financieros ajustan el capital por valor UVA, por lo que te aseguran el poder adquisitivo, y tienen garantía de depósitos como cualquier plazo fijo. “Frente a un bono CER del mercado, no tenés riesgo de precio ni necesitas cuenta comitente”, explicó el especialista.
Plazos fijos UVA: por qué crecieron tanto en abril
El informe del Banco Central explica que este fuerte avance se dio en paralelo a una baja sostenida en las tasas de interés tradicionales durante gran parte del mes.
Tal como explicó el especialista en inversiones, la tasa TAMAR de bancos privados cerró abril en 23,1% nominal anual, con una caída de 3,2 puntos respecto a marzo. Al mismo tiempo, las tasas de cuentas remuneradas se ubicaron en torno al 14,3% nominal anual, sin grandes cambios.

En ese escenario, muchos inversores comenzaron a migrar hacia alternativas que ofrecieran una mejor cobertura frente a la inflación. Además, se observó una fuerte rotación de carteras por parte de fondos comunes de inversión y billeteras virtuales, que redujeron posiciones en instrumentos líquidos para aumentar su exposición a colocaciones a plazo.
Más depósitos y reactivación del crédito
El avance de los plazos fijos UVA no fue un fenómeno aislado. Según el BCRA, el total de depósitos a plazo fijo del sector privado creció 4,1% mensual en términos reales.
Al mismo tiempo, el crédito en pesos volvió a mostrar signos de recuperación tras dos meses de caída, con una suba del 0,6% real sin estacionalidad. Dentro de este segmento, se destacó el crecimiento de los créditos hipotecarios ajustables por UVA, que avanzaron 0,7% en abril. El informe del organismo destaca que, “en términos interanuales, los préstamos para la compra de vivienda acumulan un incremento del 100%, impulsados por los créditos ajustables por UVA”.

En un panorama más amplio, el Banco Central señaló que los depósitos remunerados fueron uno de los principales motores del agregado monetario, en un contexto en el que los medios de pago tradicionales continúan en retracción.
Riesgos y perfil del inversor
Si bien los depósitos UVA vuelven a posicionarse como una alternativa atractiva, no están exentos de condiciones y riesgos a tener en cuenta.
Uno de los principales factores es el plazo mínimo de permanencia, que limita la liquidez inmediata del dinero invertido. Además, su conveniencia depende en gran medida de la evolución futura de la inflación.
Así lo explica el asesor financiero: “El principal riesgo es la iliquidez, ya que tenés un plazo mínimo de 90 o 180 días según modalidad, y si precancelás, perdés el ajuste UVA y cobrás una tasa muy baja".

Además, el economista indica que hay otro riesgo: el costo de oportunidad. “Si la inflación desacelera rápido, un plazo fijo tradicional o una Lecap pueden terminar rindiendo más”, aclara.
Bernués indicó que el tipo de ahorrista que está eligiendo este instrumento financiero hoy es el perfil minorista conservador, bancarizado. “Busca preservar poder adquisitivo en pesos sin meterse en la operatoria de mercado de capitales. Tiene horizonte de 3 a 6 meses. Quiere la certeza de rendimiento real positivo antes que esperar a una desinflación más rápida”, detalla.
El mapa actual de las inversiones
Hoy conviven múltiples estrategias que van desde opciones conservadoras hasta apuestas más agresivas dentro del mercado de capitales.
De acuerdo al especialista en finanzas, los instrumentos más conservadores en pesos son las cauciones, el plazo fijo tradicional y el UVA, las Lecaps/Boncaps y los FCI Money Market. Según Bernués, estos son las alternativas más elegidas por los que se mueven en el corto plazo.
Además, agregó las cuentas remuneradas y las billeteras virtuales. “Ante la baja de tasas y siendo que quedan negativas en términos reales, actualmente, fue de gestión activa rotar desde instrumentos de tasa fija hacia instrumentos UVA/CER”, aclaró.




