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Los bancos ven como “una vergüenza” el reducido nivel de crédito en la economía argentina, pero confían en que este año crecerá en la medida en que continúe la baja de tasas. Sin embargo, no es el único problema que vislumbran. Apuntan a los costos impositivos, el poder adquisitivo de los ingresos, la profundidad del mercado de capitales, la llegada de inversiones y la liquidez en pesos de la economía.
“El motor del crecimiento es el crédito y creemos que es necesario que alcance una participación sobre PBI cercana a la de los demás países de la región. Tomamos como una vergüenza que hoy sea tan reducida”, afirmó Claudio Cesario, presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), en Cronista Stream.
Detalló que el crédito sobre el PBI a nivel mundial es de 64% y en la Argentina se mantiene en torno al 10%, oscilando entre el 6% y el 11%. Pero “no logramos dar el salto”, se lamentó.
“Uruguay, por ejemplo, lo tiene en el 33% del PBI”, dijo Cesario. De regreso a la realidad argentina, señala que el mercado tracciona con pesos y que si los pesos escasean hay menos material para ofrecer crédito.
Tasas y morosidad
Cree que no responde a un problema de falta de depósitos en el sistema por voluntad del ahorrista, sino a que “la Argentina necesita inversión fuerte y hay un mercado de capitales pequeño todavía”. Ambas variables deberían crecer, según su mirada, para que el crédito despegue.
Cesario dijo que ven que la morosidad en los pagos, que subió fuerte a partir de mediados del año pasado, llegó a un pico, en torno al 11% (ver aparte) y dijo que los bancos fueron reactivos.
“Empezamos a reestructurar y refinanciar la deuda para que la gente pudiera pagar. Atacamos el problema y estamos tranquilos sin necesidad de los quichicientos proyectos de ley que surgieron para combatirla”, aseguró. Y, si bien reconoció que el problema dista de estar solucionado, se está resolviendo.
Uno de los problemas que detectaron en materia de tasas es la brecha existente entre las tasas pasivas y las activas (la de depósitos y préstamos).
Explicó que “hay un desfasaje entre la tasa vieja y los créditos nuevos”, que hace que se demore la menor remuneración a la baja del costo de los créditos y que también inciden el riesgo de descalce y de irregularidad, entre otros. Pero Cesario destacó entre ellos el costo de la carga tributaria. ABA publicó un video en las redes sociales para concientizar al público sobre este tema.
“Las operaciones bancarias tienen carga de impuestos provinciales y municipales, que pueden llegar hasta 60% del total. La carga fiscal es monstruosa. Tuvimos que hacer un spot publicitario para que la gente lo vea y entienda que tiene que reclamar a los políticos. Queremos trabajar en que las tasas municipales sean más bajas, y en ese caso el costo del crédito será menor”, aseguró.
Los bancos consideran que ese es un elemento clave para recuperar el impulso del crédito y, más allá de que esa es una batalla de largo plazo, esperan que mejore esa línea del negocio en el 2° semestre.
“Tras un primer trimestre más bien flojo, con la baja de tasas que se dio ahora vemos que tiene algo de impulso otra vez y se está moviendo en los créditos de todo tipo, incluso en el de personas, que fue el más afectado por la morosidad”, confió Cesario.
El crédito hipotecario como impulsor
Un mascarón de proa al que apuestan en este sentido son los créditos hipotecarios, dado que la Argentina tiene un importante déficit habitacional importante y los créditos hipotecarios son menos del 1% del PBI.
“Los países de la región están en torno al 10% y en el resto del mundo es mayor todavía. Los bancos habían empezado a dar otra vez, pero se cortó un poco con la seca de liquidez de mediados y fin del año pasado, pero necesitamos algún instrumento que nos devuelva algo de esa liquidez”, enfatizó el titular de ABA. Dijo que podría ser algún fideicomiso o un fondo común, está el Fondo de Garantía y Sustentabilidad (FGS), “que podría comprar cartera de créditos hipotecarios ya otorgados”.
Acerca de la posibilidad de abrir el grifo de los créditos en dólares, señalo que “hay una limitante legal” y que, si bien se extendió la norma a todos los actores de la cadena de producción de dólares, es necesario seguir reforzando la confianza en el sistema financiero.
“De a poco, la gente y los bancos van a seguir desarrollando su voluntad endeudarse en esa moneda y prestarlos a medida que se flexibilice la regulación”, dijo. “Yo creo que hay que asegurar la confianza de los dos lados para poder empezar a viabilizar el crédito en dólares”, aseguró.
Destacó que está vigente la Ley de Inocencia Fiscal y que, aunque no haya traccionado dólares muy fuertemente, “estamos en niveles altísimos de depósitos en los bancos, unos u$s 40.000 millones”, casi 10% del PBI.
“Tenemos que tener una línea de conducta que se prolongue en el tiempo y eso va a ayudar a que todo lo que no está aflorado aflore”, afirmó.




