En esta noticia
Goldman Sachs elevó de u$s 59 a u$s 67 el precio objetivo para el ADR de Ternium y mantuvo su recomendación de compra, con un potencial de suba del 17,8%.
Sin embargo, el mayor optimismo de Wall Street sobre la siderúrgica contrasta con el deterioro de las perspectivas para su negocio en la Argentina. El banco estadounidense recortó sus estimaciones de resultados para las operaciones locales debido a los menores precios del acero, mientras que la mejora de sus proyecciones globales se explica principalmente por las condiciones más favorables del mercado mexicano.
En su informe del 17 de octubre, la entidad revisó al alza sus estimaciones de EBITDA, el resultado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, en 22% para 2026, 29% para 2027 y 18% para 2028. Según Goldman, la actualización deja sus proyecciones 24% por encima del consenso relevado por Visible Alpha.
La apuesta se apoya en las condiciones del mercado mexicano más no por el argentino, lamentablemente, donde las medidas contra las importaciones favorecen tanto los precios como las ventas de Ternium. El banco sostiene que las restricciones comerciales permiten ganar participación de mercado al reducir la competencia del acero importado.
A ese respaldo se suma el elevado precio del acero laminado en caliente en Estados Unidos, una referencia conocida como HRC. Aproximadamente la mitad de las ventas mexicanas de Ternium está vinculada a esos precios, por lo que su fortaleza también mejora las perspectivas de resultados de la compañía.
Goldman destaca que las medidas comerciales recientes se concentraron principalmente en acciones antidumping y señala que las autoridades mexicanas podrían ampliarlas. Como esas disposiciones suelen mantenerse en el tiempo, considera que podrían sostener condiciones más favorables para el mercado siderúrgico.
El contraste aparece en las otras operaciones. El banco espera resultados más débiles en Argentina y en la brasileña Usiminas, sobre todo por menores precios. Ese deterioro compensa parcialmente la mejora mexicana, aunque el informe no detalla cuánto aporta cada país a la revisión consolidada.
Para 2027, Goldman proyecta ingresos por u$s 19.596 millones y un EBITDA de u$s 4.006 millones.
Frente a sus cálculos anteriores, las ventas aumentan 6%, mientras que el resultado operativo sube 29%. La ganancia neta estimada, en tanto, pasa de u$s 960 millones a aproximadamente u$s 1.827 millones: una revisión de 90%.
La diferencia entre esas correcciones muestra la importancia de la rentabilidad en la tesis del banco. La mejora prevista en los resultados supera ampliamente el incremento de la facturación.
Otro componente central es la generación de efectivo. Goldman calcula que Ternium pasará de un flujo de caja libre negativo de u$s 49,8 millones en 2026 a excedentes de u$s 1.949 millones en 2027 y u$s 1.967 millones en 2028.
Ese cambio combina mayores resultados con una reducción de las inversiones, que bajarían de aproximadamente u$s 1.601 millones en 2026 a u$s 1.177 millones en 2027 y u$s 961 millones en 2028. La proyección apunta al efectivo disponible después de financiar esas inversiones; su distribución entre los accionistas dependerá de las decisiones de la compañía.
Goldman también encuentra margen para una mejora de la valuación bursátil. Según el informe, Ternium cotiza con descuentos de entre 30% y 52% frente a competidores norteamericanos como Steel Dynamics, Nucor y CMC, dependiendo de la métrica utilizada.
La liquidez es otro factor que podría favorecer ese proceso. El monto negociado promedió alrededor de u$s 30 millones diarios durante los últimos tres meses, frente a u$s 13 millones diarios en los últimos cinco años. El banco considera que un mercado norteamericano más firme y una mayor facilidad para operar el papel podrían atraer nuevos inversores.
¿Cómo viene la acción?
La acción, sin embargo, ya acumula una recuperación: la tabla de desempeño incluida en el informe registra una suba de 26,6% en tres meses. El potencial adicional que calcula Goldman depende de que las proyecciones de resultados y caja se concreten.
Entre los riesgos, el banco menciona un crecimiento de los volúmenes mexicanos inferior al esperado por la incertidumbre en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Canadá; aumentos de materias primas y electricidad; resultados más débiles de Usiminas; sobrecostos en el proyecto Pesquería y mayores provisiones por el litigio con CSN.
Hacia adelante, la atención estará puesta en la evolución de los precios y las ventas en México, el cumplimiento de las inversiones y la capacidad de convertir la mejora operativa en efectivo. Para la operación argentina, la señal a seguir será si los precios del acero permiten revertir el recorte de expectativas que acompaña esta recomendación favorable.