Para Marco Tronchetti Provera, la paradoja de los neumáticos de rápido desgaste no es motivo de risa. El presidente de Pirelli se enoja ante la mera sugerencia de que la compañía italiana tenía demasiado poco tiempo para preparar su rol de único proveedor de neumáticos del circuito de Fórmula Uno este año. Se enfurece realmente frente a la idea de que eso podría explicar porqué sus neumáticos se degradan tan rápido durante una carrera, obligando a los automóviles a entrar entre dos y tres veces a boxes para cambiarlas.

Los organizadores de la F-1 y Bernie Ecclestone nos pidieron específicamente que desarrollemos compuestos que agreguen emoción a las carreras de autos, insistió esta semana durante una visita a París. Por lo tanto, los neumáticos que deben usar todas las escuderías fueron diseñados para que tengan una vida útil de entre 20 y 25 vueltas, lo que dificulta el desempeño de los pilotos. A su vez, eso le devolvió cierto dramatismo a la F1 al restarle previsibilidad al Grand Prix.

Si esa fue el estándar fijado por los organizadores y las escuderías para el regreso de Pirelli a la F-1 después de 20 años de ausencia, el grupo italiano claramente está a la altura del desafío. Por lo que se sabe, pilotos, auspiciantes y fanáticos del deporte están encantados y todos coinciden en que las carreras de esta temporada han sido las más emocionantes de los últimos años. ¿Cuándo fue la última vez que un piloto que comenzó 18º en la grilla terminó en tercer lugar, como ocurrió con Mark Webber de Red Bull en Shanghai este año?

Ecclestone constantemente elogia a Tronchetti Provera por producir deliberadamente neumáticos de rápido desgaste que, según Pirelli, son hasta más difíciles de fabricar que los convencionales. Sólo Pirelli lo haría y debemos agradecérselo, afirmó. Michelin y Bridgestone, ambos competidores de Pirelli, se habían negado a desarrollar esos neumáticos porque les preocupaba la imagen que ello dejaría.

Después de todo, se supone que se fabrican autos urbanos y neumáticos para que sean confiables, durables y seguros. Y no es coincidencia que Michelin haya lanzado una campaña publicitaria en la que proclama los beneficios de sus neumáticos, asegurando que duran mucho más que los producidos por la competencia. Pero igualmente, Michelin y los demás fabricantes deben sentir algo de envidia por la inmensa vidriera internacional en la que se encuentra Pirelli con su estrategia de ser el fabricante de un componente clave de las carreras de F-1.

Sin embargo, a decir por la sensibilidad que muestra Tronchetti Provera, el regreso a la

F-1 creó una interesante paradoja para el grupo italiano de neumáticos.