

La crisis en Venezuela entró en una fase crítica tras un ataque aéreo en Venezuela ocurrido este sábado en Caracas. El Gobierno español confirmó que todo el personal de la Embajada de España se encuentra fuera de peligro. La situación genera máxima preocupación regional e impacto internacional inmediato.
Desde Madrid, el Ejecutivo sigue minuto a minuto la crisis en Venezuela, marcada por explosiones en la capital y una escalada militar sin precedentes. El foco está puesto en la seguridad diplomática, el respeto al derecho internacional y la estabilidad en América Latina.
La ofensiva, atribuida a Estados Unidos, profundiza la crisis en Venezuela y reactiva el debate global sobre soberanía, legalidad y consecuencias humanitarias.
España confirma que su Embajada en Caracas está a salvo
El Gobierno español informó oficialmente que el personal diplomático no sufrió daños tras el ataque aéreo en Venezuela. Según fuentes del Ejecutivo, se mantiene contacto permanente con Caracas para evaluar el escenario.
“El Gobierno ha confirmado este sábado un “ataque aéreo” sobre Caracas y ha asegurado que todo el personal de la Embajada española en la capital de Venezuela se encuentra a salvo”.
Además, se precisó que “se está recabando toda la información sobre las diferentes explosiones que se han registrado en Caracas a primera hora de este sábado”. La prioridad inmediata es la seguridad del personal y de la colonia española.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, habló directamente con el embajador. “El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha hablado ya con el embajador de España en Venezuela y todo el personal se encuentra a salvo”.

España se ofrece a mediar en la crisis en Venezuela
Ante la gravedad del ataque aéreo en Venezuela, España activó su diplomacia. El Ejecutivo expresó su voluntad de facilitar una salida negociada que reduzca la tensión militar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores afirmó su disposición a “prestar sus buenos oficios” para lograr “una solución pacífica y negociada a la actual crisis en Venezuela”. El comunicado incluyó un llamado “a la desescalada y a la moderación”.
El Gobierno pidió actuar “siempre con respeto al Derecho Internacional y a los principios de la Carta de Naciones Unidas”. Esta postura busca contener una escalada que podría afectar a toda la región.
Mientras tanto, Albares sigue la situación “de manera coordinada con los socios de la Unión Europea y los países de la región” y mantiene contacto permanente con la Embajada, el Consulado y la unidad de emergencia consular.
EEUU confirma un ataque a gran escala y la captura de Nicolás Maduro
La crisis en Venezuela se agravó tras las declaraciones del presidente estadounidense. Donald Trump aseguró que la ofensiva fue decisiva y con objetivos estratégicos.
Según informó CBS News, citando fuentes oficiales, Trump “ha ordenado este sábado atacar objetivos dentro de Venezuela, incluidos militares, en una escalada de su campaña de presión al régimen de Nicolás Maduro”.
Más tarde, el propio mandatario afirmó que Estados Unidos llevó a cabo “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y que “su líder, el presidente Nicolás Maduro, ha sido capturado y sacado por aire del país junto con su esposa”.
Estas afirmaciones intensifican la crisis en Venezuela y generan incertidumbre política, institucional y humanitaria en el país.
Sumar condena el ataque y habla de “piratería imperialista”
La reacción política en España no tardó en llegar. El movimiento Sumar exigió una condena oficial al ataque aéreo en Venezuela.
En un comunicado, calificó la operación como un “acto de piratería imperialista” y advirtió sobre el riesgo de una invasión. Sumar pidió evitar que el ataque se convierta “en el prologo de ataques y de una invasión de Venezuela, lo que desestabilizaría a toda América Latina”.
Para el espacio que lidera Yolanda Díaz, la ofensiva constituye una “gravísima violación” de la Carta de Naciones Unidas y “una agresión unilateral injustificada”. La dirigente compartió el mensaje y condenó “sin paliativos” el ataque.
Desde otros sectores, Mónica García sostuvo que una acción militar unilateral es “injustificable”, mientras que dirigentes de Izquierda Unida y el Partido Comunista reclamaron una reacción inmediata de España y la Unión Europea contra la agresión.









