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Las negociaciones entre el Partido Popular y Vox para la formación de gobierno en Extremadura y Aragón continúan en silencio, mientras la campaña electoral en Castilla y León ya ocupa el centro del escenario político nacional.

Ambas fuerzas intentan cerrar acuerdos que garanticen estabilidad institucional, aunque las conversaciones avanzan con ritmos distintos y bajo una estrategia de hermetismo.

En paralelo, Vox afronta una crisis interna en Murcia que condiciona su estrategia territorial. La dirección nacional evalúa cambios en la estructura regional del partido, lo que ha añadido presión a un calendario ya exigente por las investiduras pendientes y la campaña castellanoleonesa en marcha.

El líder de Vox, Santiago Abascal, defendió en un acto en Tordesillas la necesidad de construir una “alternativa” basada en la confianza y el diálogo.

Subrayó que su instrucción es pactar “medida a medida, decreto a decreto y partida a partida”, con garantías y plazos de cumplimiento. Desde el PP, la consigna es evitar declaraciones que puedan interferir en el proceso.

¿Puede cerrarse un acuerdo en Extremadura antes de la investidura?

En Extremadura, el foco está puesto en la investidura de María Guardiola. La primera votación se celebrará el 4 de marzo y requerirá mayoría absoluta, es decir, 33 de los 65 diputados de la Asamblea.

En caso de no alcanzarla, una segunda votación prevista para el 6 de marzo permitiría su elección por mayoría simple, siempre que Vox opte por la abstención.

Mariscal

La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, recordó que “cuatro días en política dan mucho de sí”, en alusión a la posibilidad de un acuerdo inminente. Desde Génova sostienen que el objetivo es ofrecer estabilidad y certezas tras la victoria electoral del PP el pasado 21 de diciembre.

El reglamento autonómico establece que, si el 4 de mayo no se ha elegido presidenta, la Cámara quedará disuelta y se convocarán nuevas elecciones. Este horizonte añade presión a las conversaciones, que ya sufrieron un contratiempo tras la suspensión de una reunión a petición de Vox.

El equipo negociador de esta formación lo integran su candidato autonómico, Óscar Fernández Calle, y la secretaria general adjunta Montserrat Lluís, designada por la dirección nacional.

¿Por qué Aragón avanza más lento y cómo influye la crisis de Vox en Murcia?

En Aragón, las negociaciones marchan con mayor lentitud. El presidente en funciones, Jorge Azcón, expresó dudas sobre la posibilidad de cerrar un acuerdo global antes de la constitución de las Cortes. Los plazos legales contemplan hasta dos meses para la investidura desde esa fecha, lo que otorga margen para continuar el diálogo.

ZARAGOZA, 15/12/2025.- El presidente de Aragón, Jorge Azcón, en una comparecencia pública en la que ha confirmado el adelanto de las elecciones en la comunidad, que se celebrarán el 8 de febrero, un año y tres meses antes de lo que correspondería. Azcón ha explicado que esta mañana ha informado al Consejo de Gobierno extraordinario de que ha firmado el decreto de disolución de las Cortes como paso previo a una convocatoria electoral de la que aspira que salga un gobierno "fuerte" y que pueda aprobar un presupuesto "que atienda las principales necesidades de los aragoneses".EFE/ Javier Cebollada Fuente: EFEJavier Cebollada

Azcón insistió en que las reuniones no serán públicas ni se retransmitirán, con el fin de evitar tensiones añadidas. La estrategia responde a la experiencia de anteriores procesos, donde las filtraciones complicaron la negociación política.

El contexto interno de Vox añade un elemento de incertidumbre. La dirección nacional estudia relevar al líder regional en Murcia, José Ángel Antelo, una decisión que ha generado fricciones. Abascal rechazó distraerse de lo que calificó como una “batalla” contra el Gobierno y denunció campañas coordinadas desde Génova y Ferraz.

Mientras tanto, la campaña en Castilla y León cobra protagonismo. El presidente autonómico y candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco, busca revalidar el cargo, con la presencia activa del líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo.

El resultado del 15 de marzo no solo definirá el mapa regional, sino que también condicionará la arquitectura de alianzas entre populares y Vox en el resto del país.