El impacto del tren de borrascas que azotó Andalucía en los últimos días dejó un escenario de daños económicos y sociales de gran magnitud. Con miles de evacuados, infraestructuras afectadas y un duro golpe al sector primario, la Junta confirmó que pedirá al Gobierno central la activación del Fondo de Contingencia y reclamará respaldo de la Unión Europea.
El presidente andaluz, Juanma Moreno, advirtió que las consecuencias del temporal obligarán a reorientar el presupuesto autonómico. La prioridad inmediata sigue centrada en la emergencia, pero el Ejecutivo regional ya anticipa un proceso de reconstrucción que demandará recursos extraordinarios y flexibilidad financiera.
La sucesión de borrascas provocó inundaciones, cortes de rutas y desalojos masivos, especialmente en zonas cercanas al Guadalquivir. El balance preliminar incluye más de 11.000 personas evacuadas, un 75 % del campo afectado y daños millonarios en carreteras, turismo y comunicaciones.
¿Por qué la Junta reclama activar el Fondo de Contingencia del Estado?
Desde Córdoba, Moreno explicó que la magnitud de los daños supera ampliamente la capacidad ordinaria del presupuesto andaluz. Solo en la red autonómica de carreteras, la estimación inicial ronda los 500 millones de euros, una cifra que obliga a recurrir a mecanismos excepcionales de financiación.
El Fondo de Contingencia permitiría atender con rapidez las necesidades más urgentes, tanto en infraestructuras como en ayudas directas a los damnificados. Según el presidente, la activación “de inmediato” resulta clave para evitar un mayor deterioro económico en sectores productivos que ya muestran pérdidas severas.
Además del respaldo estatal, la Junta solicitará el acceso al Fondo de Solidaridad de la Unión Europea y la reprogramación de fondos comunitarios.
El objetivo consiste en canalizar recursos hacia la recuperación de viviendas, explotaciones agrícolas y servicios básicos afectados por las lluvias.
¿Qué sectores concentran los mayores daños tras el temporal?
El sector primario aparece como uno de los más golpeados por el episodio meteorológico. Moreno alertó que cerca del 75% de la superficie agrícola sufrió daños, una situación que calificó de “muy preocupante” por su impacto en la producción y el empleo rural.
Las infraestructuras viales también figuran entre los principales focos de afectación. En la red autonómica se registraron daños en al menos 45 carreteras, con consecuencias directas sobre la movilidad y la actividad económica en varias comarcas.
El turismo y los servicios completan el cuadro de sectores perjudicados, en un contexto en el que la prioridad sigue siendo la protección de la vida. La evaluación definitiva de los daños y el paquete de medidas se conocerán la próxima semana, una vez que concluya el episodio de borrascas.
Mientras tanto, la Junta asegura que movilizará todos los recursos disponibles para atender la emergencia y preparar la recuperación.