La estabilidad que comenzará a imponerse en buena parte de España durante los próximos días podría tener fecha de caducidad. Los principales modelos meteorológicos apuntan a la posible formación de una dana que afectaría a la Península a partir del fin de semana y que, en caso de confirmarse, provocaría tormentas intensas acompañadas de lluvias fuertes, granizo y rachas muy fuertes de viento.
Aunque la incertidumbre sigue siendo elevada sobre la trayectoria definitiva del fenómeno, las últimas actualizaciones coinciden en que una bolsa de aire frío en altura podría desprenderse de la circulación general atmosférica y aproximarse a España entre el domingo y el martes, generando un episodio de inestabilidad de alcance significativo.
¿Qué es lo que prevén los modelos para los próximos días?
La semana comenzó con un marcado contraste meteorológico entre el norte y el sur de la Península. Mientras una masa de aire polar marítima deja temperaturas más bajas y algunas precipitaciones en las comunidades septentrionales, el centro y el sur mantienen registros térmicos elevados, por encima de los valores habituales para comienzos de junio.
Sin embargo, la situación podría cambiar a partir del viernes. Los expertos explican que una vaguada, es decir, una lengua de aire frío en altura, se descolgará al oeste de la Península. A medida que avance el fin de semana, existe la posibilidad de que esa vaguada se aísle de la circulación principal y dé origen a una dana.
Las últimas simulaciones muestran distintos escenarios. Algunos plantean que la dana atravesará el Estrecho entre el domingo y el martes, otros contemplan un recorrido de suroeste a noreste por la Península y también existen proyecciones que la mantienen en el Atlántico sin llegar a afectar de lleno al territorio español.
¿Qué consecuencias tendría la llegada de la Dana?
Si finalmente la Dana entra en la Península, los meteorólogos anticipan un aumento notable de la inestabilidad atmosférica. Antes de su llegada podría impulsar una masa de aire más cálida acompañada de polvo en suspensión, pero posteriormente favorecería el desarrollo de tormentas más extensas y organizadas.
En ese escenario, podrían registrarse lluvias localmente fuertes o muy fuertes, episodios de granizo y vendavales en numerosas regiones. Las tormentas tendrían capacidad para afectar amplias zonas del país, especialmente entre el domingo y el martes, aunque todavía resulta prematuro concretar las áreas más expuestas.
Los especialistas recuerdan además que una dana no implica necesariamente lluvias catastróficas. El término hace referencia a una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera y sus efectos dependen de factores como su trayectoria, velocidad de desplazamiento y la disponibilidad de humedad. Por ello, será necesario seguir las próximas actualizaciones para determinar con mayor precisión el alcance real del episodio.