La mezcla de vinagre y aceite es uno de los trucos caseros más conocidos para la limpieza. Sin embargo, una investigación científica que analizó la eficacia de distintos productos para desinfectar superficies del hogar obtuvo resultados que cuestionan la efectividad de algunas alternativas caseras frente a los productos convencionales.
El estudio, analizado para la limpieza doméstica, fue publicado en 2015 en la revista científica Journal of Applied Microbiology. En él, se comparó la lejía, un producto de limpieza considerado más respetuoso con el medio ambiente y una preparación casera elaborada con vinagre blanco destilado, agua con gas y aceite de árbol de té.
Los investigadores evaluaron su capacidad para eliminar la suciedad de superficies cerámicas y de acero inoxidable, además de su acción frente a dos bacterias: Escherichia coli y Staphylococcus aureus.
Qué productos de limpieza se analizaron en el estudio
El trabajo examinó tres alternativas para la limpieza y desinfección doméstica: la lejía, un producto respetuoso con el medio ambiente y una mezcla casera identificada como DIY, por sus siglas en inglés. Esta última estaba compuesta por vinagre blanco destilado, agua con gas y aceite de árbol de té.
Además de comparar las tres preparaciones, los investigadores estudiaron una mezcla casera que llevaba 24 horas preparada y los componentes individuales de la fórmula en diferentes diluciones.
El objetivo era determinar si estas alternativas podían utilizarse para limpiar superficies habituales y reducir la presencia de microorganismos potencialmente perjudiciales. Para medir la eficacia de la limpieza, el equipo utilizó un estándar que exigía eliminar al menos el 85% de la suciedad.
La mezcla casera no logró los resultados esperados en todas las superficies
Los resultados mostraron diferencias según el material. En las superficies cerámicas, ninguno de los productos alcanzó el umbral de eficacia establecido para la eliminación de la suciedad. Aun así, la preparación casera obtuvo mejores resultados que el producto respetuoso con el medio ambiente y la lejía.
En el acero inoxidable, en cambio, la mezcla casera fue la única que no cumplió con el estándar de limpieza. Estos resultados indican que la eficacia de una preparación doméstica puede variar en función de la superficie y que su rendimiento no es necesariamente equivalente al de otros productos de limpieza.
El estudio también incluyó una evaluación de la capacidad desinfectante de las distintas fórmulas. En este caso, los investigadores observaron que la preparación casera y sus componentes individuales actuaban con mayor eficacia frente a Escherichia coli que frente a Staphylococcus aureus.
Qué producto fue más eficaz para desinfectar y qué concluyeron los investigadores
En las pruebas de desinfección, tanto la lejía como el producto respetuoso con el medio ambiente consiguieron reducciones de al menos el 99,999% de los microorganismos analizados.
La preparación casera recién elaborada y el vinagre al 50% también alcanzaron ese umbral de reducción, aunque no lo hicieron todas las fórmulas ni todos los componentes estudiados.
En sus conclusiones, los investigadores señalaron que el producto respetuoso con el medio ambiente constituye una alternativa eficaz a la lejía. La mezcla casera, por su parte, podría resultar adecuada para determinados usos domésticos, especialmente cuando no sea necesaria la eliminación completa de los microorganismos. Sin embargo, advirtieron que debe prepararse de nuevo cada día.