El permiso de conducir por puntos funciona en España como un sistema de sanción progresiva. Las infracciones graves y muy graves pueden restar 2, 3, 4 o 6 puntos, según su gravedad. Entre las conductas que pueden provocar la pérdida de puntos se encuentra el exceso de velocidad.
La Dirección General de Tráfico (DGT) establece además una excepción al límite general de ocho puntos que pueden perderse en un mismo día. Entre las conductas que permiten perder todo el saldo figura sobrepasar en más de un 50% la velocidad autorizada.
¿Cuándo puede un conductor perder la licencia por acumular infracciones?
La pérdida del permiso no se produce simplemente por superar una vez el límite de velocidad. El conductor puede perder progresivamente los puntos como consecuencia de distintas infracciones hasta llegar a cero. Cuando se agota el crédito, se inicia un procedimiento administrativo que puede terminar con la declaración de pérdida de vigencia del permiso.
La normativa contempla sanciones diferentes según la gravedad de cada infracción. Las infracciones graves tienen, con carácter general, una multa de 200 euros y algunas implican pérdida de puntos, mientras que las muy graves tienen una multa de 500 euros y siempre conllevan detracción de puntos. Los límites de velocidad cuentan con un régimen específico de sanciones.
Una vez que el conductor agota todos sus puntos, la DGT informa del inicio del procedimiento y permite presentar alegaciones. Si finalmente se declara la pérdida de vigencia, la prohibición de conducir comienza a partir del día siguiente de la recepción de la resolución.
¿Qué ocurre cuando el conductor se queda sin puntos?
Cuando la pérdida de vigencia se produce por agotamiento del saldo, el conductor debe entregar su permiso en una jefatura de Tráfico. Desde ese momento no puede conducir y, si lo hace pese a tener declarada la pérdida de vigencia, puede incurrir en un delito contra la seguridad vial.
La DGT establece un período de pérdida de vigencia de seis meses para los conductores en general, mientras que para los conductores profesionales el plazo se reduce a tres meses. Para recuperar el permiso es necesario realizar un curso de sensibilización y reeducación vial y superar posteriormente una prueba teórica, una vez cumplido el período correspondiente.
El exceso de velocidad también puede adquirir una dimensión penal cuando supera determinados límites. Según la DGT, deja de ser una infracción administrativa y pasa a constituir un delito contra la seguridad vial cuando se circula a una velocidad superior en más de 60 km/h al límite permitido en vías urbanas o en más de 80 km/h en vías interurbanas.