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El castillo de Bran, conocido mundialmente como el “Castillo de Drácula”, es una de las fortalezas medievales más famosas de Rumanía. Ubicado en la localidad de Bran, a 25 kilómetros al suroeste de Brașov, este monumento histórico atrae cada año a miles de visitantes interesados en descubrir la combinación única de historia, arquitectura y misterio que lo rodea.

Situado entre las regiones históricas de Transilvania y Valaquia, el castillo se ha convertido en un símbolo del turismo rumano gracias a su estrecha vinculación con la leyenda de Drácula. Aunque la realidad histórica y la ficción se mezclan en torno a sus muros, su atractivo sigue creciendo por las historias sobrenaturales y los relatos que han alimentado su fama internacional.

La historia del castillo de Bran y dónde se encuentra

El castillo de Bran es una fortaleza medieval localizada en la actual Rumanía, en la localidad homónima de Bran, sobre la histórica frontera entre Transilvania y Valaquia. Su construcción comenzó en 1377, cuando los habitantes de Brașov recibieron autorización del rey Luis I de Hungría para levantar una fortaleza destinada a proteger el estratégico paso de Bran.

Durante siglos, desempeñó un papel clave como fortaleza defensiva frente a las invasiones otomanas y como puesto aduanero para controlar el comercio entre ambas regiones. Gracias a su ubicación estratégica, el castillo adquirió una gran relevancia económica y militar.

A comienzos del siglo XX se convirtió en residencia de la reina María de Rumania, quien impulsó importantes trabajos de restauración. Posteriormente, en 1956, fue transformado en un museo abierto al público, función que mantiene hasta la actualidad.

El “CASTILLO DE DRÁCULA” se encuentra en esta localidad: destaca por su belleza arquitectónica y escalofriantes historias.Sitio web del Castillo de Drácula

¿Por qué se le conoce como el Castillo de Drácula?

La fama internacional del castillo está estrechamente relacionada con la figura de Drácula, el célebre personaje creado por el escritor irlandés Bram Stoker en su novela publicada en 1897.

Aunque popularmente se asocia con Vlad III, conocido como Vlad el Empalador o Vlad Drácula, no existen pruebas concluyentes de que este príncipe de Valaquia residiera en el castillo durante largos periodos. La relación surge principalmente porque Vlad inspiró parcialmente al personaje ficticio de Stoker.

Vlad el Empalador fue un gobernante del siglo XV famoso por sus brutales métodos de castigo. Su apodo “Drácula” significa “hijo del dragón” o “hijo del diablo” en rumano, una denominación que Bram Stoker utilizó para construir el mito del vampiro más famoso de la literatura.

El "CASTILLO DE DRÁCULA" se encuentra en esta localidad: destaca por su belleza arquitectónica y escalofriantes historias.Sitio web del Castillo de Drácula

Las escalofriantes historias y leyendas del castillo

Además de su importancia histórica, el castillo de Bran es conocido por las numerosas historias sobrenaturales que lo rodean.

La leyenda de Drácula

Muchos visitantes aseguran sentir una presencia inquietante entre los muros de la fortaleza. La atmósfera misteriosa del lugar ha contribuido a reforzar la creencia de que el espíritu de Vlad el Empalador todavía ronda el castillo.

La Dama Blanca

Una de las historias más conocidas es la de la Dama Blanca, el supuesto fantasma de una noble que murió trágicamente. Según la leyenda, su figura aparece vestida con un largo vestido blanco recorriendo los pasillos, la capilla y el patio del castillo.

El monje emparedado

Otra de las leyendas habla de un monje que habría sido emparedado vivo dentro de los muros de la fortaleza. Visitantes aseguran haber escuchado susurros, pasos y extraños sonidos procedentes de los corredores vacíos.

La risa de los niños

La tradición local también menciona la presencia de espíritus infantiles. Algunas personas afirman haber escuchado risas de niños en los jardines y patios, incluso cuando no había nadie alrededor.

Fenómenos inexplicables

Entre los sucesos más reportados destacan las ráfagas repentinas de aire frío, luces parpadeantes, sombras misteriosas y la constante sensación de ser observado mientras se recorren las distintas salas del castillo.

Horarios, tarifas y cómo visitar el Castillo de Bran

Tarifas de entrada

  • Adultos mayores de 18 años: 33 euros.
  • Mayores de 65 años: 28 euros.
  • Niños de 5 a 17 años: 22 euros.
  • Menores de 5 años: entrada gratuita.

Horarios de apertura

Del 1 de abril al 30 de septiembre

  • Martes a domingo: de 9:00 a 18:00 horas (última admisión).
  • Lunes: de 12:00 a 18:00 horas (última admisión).

Del 1 de octubre al 31 de marzo

  • Martes a domingo: de 9:00 a 16:00 horas (última admisión).
  • Lunes: de 12:00 a 16:00 horas (última admisión).

Duración de la visita

La visita al castillo suele durar entre una hora y media y tres horas, dependiendo del recorrido elegido y del tiempo que cada visitante dedique a explorar sus salas, exposiciones y rincones cargados de historia y leyenda.