El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su política de desregulación del mercado aerocomercial y habilitó a la low cost JetSmart a operar vuelos domésticos e internacionales en la Argentina con una flexibilidad operativa sin precedentes.
La medida fue oficializada mediante la Disposición 27/2026 de la Subsecretaría de Transporte Aéreo, publicada en el Boletín Oficial. La norma autoriza a JetSmart Airlines S.p.A, la sociedad de bandera chilena de la compañía, a “explotar servicios regulares de transporte aéreo interno e internacional de pasajeros y cargas”.
El punto más destacado de la resolución es el formato de las rutas y los permisos otorgados. El texto oficial le concede a la empresa operar de forma combinada en el esquema de “puntos anteriores – puntos intermedios – puntos en territorio de Argentina – y puntos más allá”, otorgándole específicamente los derechos de tráfico de “3ª, 4ª, 5ª, 6ª, 7ª, 8ª, y 9ª libertad”.
En la jerga aeronáutica internacional, estas “libertades del aire” definen qué tipo de operaciones comerciales puede hacer una aerolínea fuera de su país de origen. Mientras las libertades de tercera a sexta regulan los vuelos internacionales básicos y con escalas, la concesión de la séptima, octava y novena libertad marca un cambio de paradigma para el mercado local.
Para el pasajero y el mercado general, esto se traduce en una apertura total. La “séptima libertad” le permite a JetSmart Chile volar entre Argentina y un tercer país (por ejemplo, Brasil) sin necesidad de que el vuelo inicie o termine en Santiago de Chile.
Aún más disruptivas son la octava y la novena libertad, que habilitan el “cabotaje”. Esto significa que una aeronave con matrícula extranjera y tripulación de la filial chilena podrá operar vuelos netamente domésticos entre dos provincias argentinas, ya sea como continuación de un vuelo internacional (octava) o como una ruta operada exclusivamente dentro del territorio nacional (novena).
La decisión se ampara en el decreto 599/2024, que sentó las bases para la desregulación aeronáutica en julio pasado, y en el Memorando de Entendimiento suscripto entre las autoridades aeronáuticas de la República Argentina y la República de Chile el 23 de abril de este año.