El Monotributo tendrá a partir de julio un aumento de los componentes de la cuota mensual destinados al sistema jubilatorio y a la obra social.

En tal sentido, el componente previsional pasa de $ 110 a $ 157 y el aporte a la obra social sube de $ 70 a $ 100. Esto implica un aumento de 42,73% en el aporte jubilatorio y del 42,86% para el Seguro de Salud.
Tomando la cuota final, la suba de los componentes previsional y del aporte a la obra social implica una suba de hasta el 35% del pago mensual que debe realizar el monotributista para la categoría más baja.

El aumento fue establecido por la Resolución General 3334 de la AFIP, publicada ayer en el Boletín Oficial, en la que se estipulan las nuevas cotizaciones fijas con destino al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), al Sistema Nacional del Seguro de Salud y al Régimen Nacional de Obras Sociales.

Como no se altera el componente impositivo, la medida de la AFIP no afecta a aquellos monotributistas que también se desempeñan en relación de dependencia.

Los fundamentos de la Resolución sustentan la medida en la facultad que le otorga el Art. 52 del Anexo de la ley 26.565 conforme al cuál pueden modificar una vez al año los montos máximos de facturación, los montos de los alquileres devengados y los importes del impuesto integrado a ingresar, correspondientes a cada categoría de pequeño contribuyente, así como las cotizaciones previsionales fijas, explicó Julio Mirasson, de Arizmendi.

La modificación del componente previsional del Monotributo no puede superar la suba de las jubilaciones según el índice de movilidad jubilatoria.

Mirasson explicó que la delegación que utilizó la AFIP es amplia y en materia tributaria está prohibida por el Art. 99 inc. 3º de la Constitución nacional.

Quizá por ese motivo, la AFIP nunca utilizó todavía la delegación legislativa para modificar el componente impositivo del Monotributo, sino sólo para aumentar las cuotas jubilatoria y para las obras sociales.

Como el aumento no es porcentual sino una suma fija, el pago de los tres componentes sumados tiene una incidencia mayor en las categorías más bajas.

Por ejemplo, la categoría B, con una facturación no mayor a los $ 24.000, pasará a pagar $ 296 en vez de los $ 219 actuales, lo que implica un alza del 35,16%.

En tanto, para la categoría más alta, la L, el pago mensual se incrementará de $ 2.880 a $ 2.957, es decir un 2,67%.

Por otra parte, también se modifican los valores para los titulares y cada uno de los integrantes de su grupo familiar primario, tanto del régimen general como del denominado Monotributo social.

Los importes destinados a la obra social para los que formen parte del régimen general y cada uno de su grupo familiar pasarán de $ 70 a $ 100 pesos, en tanto que para los que integren el monotributo social de $ 35 a $ 50.

El Monotributo es un régimen opcional y simplificado para pequeños contribuyentes, y consiste en un tributo integrado de cuota fija que tiene 2 componentes, el impuesto integrado y una cotización previsional fija, que son aportes para la jubilación y la obra social.

El impuesto integrado está establecido por categorías determinadas sobre la base de los ingresos brutos obtenidos según la facturación, superficie afectada a la actividad, energía eléctrica consumida y el monto de los alquileres devengados.

Con el pago mensual de una cuota única el monotributista está cumpliendo con el Impuesto a las Ganancias, el IVA, el aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y el aporte al Sistema Nacional del Seguro de Salud.