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El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso en la reunión del G20 a la que viajó junto al viceministro José Luis Daza a Asheville, Estados Unidos, para participar de la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G20. A ellos se sumó Santiago Bausili, el titular del BCRA que venía de participar de las reuniones de política monetaria de la Fed en Jackson Hole.

El ministro de Economía argentino participó de la sesión dedicada al crecimiento, “una de las prioridades establecidas por la Presidencia de Estados Unidos del G20″, según remarcó el Palacio de Hacienda. El segmento apunta a promover el crecimiento económico y fortalecer la participación del sector privado en las discusiones.

El mensaje oficial hizo foco en que “la estabilidad macroeconómica es la base para alcanzar un crecimiento sostenido”. Y destacó en ese marco el equilibrio fiscal y la meta de generar mayor inversión privada.

Caputo destacó que Argentina crecerá en términos per cápita por primera vez en 16 años, en un contexto caracterizado simultáneamente por superávit fiscal y superávit de cuenta corriente.

El ministro destacó la reducción del gasto público en un 30% en términos reales y la baja de impuestos equivalente a 3 puntos del PBI, así como la reforma laboral y de la Carta Orgánica del BCRA, con el énfasis puesto en la independencia de la entidad y la limitación del financiamiento al Tesoro.

Ante los dirigentes económicos de otros países, destacó la desregulación y elogió a la inversión privada como principal motor de crecimiento, y puso como ejemplo al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que suma proyectos aprobados por u$s 50.000 millones, mientras otros por u$s 150.000 millones están en revisión.

En el marco del foro, el ministro también tuvo un encuentro con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. “Aprovechamos para conversar sobre la agenda económica de la Argentina y los avances que estamos logrando para consolidar la estabilidad y fortalecer el crecimiento”, dijo el ministro en sus redes sociales.

La funcionaria del Fondo comentó: “Genial ponerme al día con Luis Caputo sobre el impresionante repunte económico de Argentina, resultado de buenas políticas y una sólida implementación”.

Los lineamientos del G20

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, expuso junto al presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, y destacó en primer lugar los requerimientos del sector privado de medidas para apoyar el crecimiento.

“Los entornos de impuestos que sean competitivos, las regulaciones que sean amigables con los negocios, los bajos costos operativos y el acceso a trabajadores con habilidades”, planteó el funcionario estadounidense.

Agregó que aspiran a estimular las reformas de la economía estadounidense, en particular en el sector bancario. Según Bessent, las regulaciones que surgieron luego de la crisis financiera global que buscaban evitar el precepto de “demasiado grandes para caer” y se convirtió en “muy pequeños para triunfar”. “Desde la crisis, la mitad de los pequeños bancos desaparecieron por excesos regulatorios”, planteó Bessent, quien criticó que las regulaciones tampoco evitaron que en 2023 se dieras tres de las mayores fallas bancarias de la historia de la economía estadounidense.

Uno de los ejes que tendrá la cumbre de funcionarios económicos es el de atender los “desbalances globales”, planteó Bessent, y subrayó que una economía global durable “no puede sobrevivir a base de prácticas de empobrecimiento del vecino que arruinan la competencia justa basada en el mercado”.

Otro de los ejes que tendrá esta cumbre de ministros del G20 es el de modernizar regulaciones y analizar reformas regulatorias que permitan bajar cargas innecesarias. El cuarto eje en cuestión son los “desafíos de la deuda”, en particular, sumó Bessent, la de los mercados emergentes y las economías en desarrollo, para avanzar en reestructuraciones más sólidas, transparentes y previsibles.

El último eje será el de la educación financiera, en particular con la expansión de las Trump Accounts en Estados Unidos, unas cuentas en las que, entre otras cosas, el Estado deposita u$s 1000 por niño para invertir en índices que den seguridad a largo plazo.

Por su parte, Warsh destacó la diversidad de prestamistas del sistema financiero estadounidense y subrayó: “Reconocemos que la convergencia internacional es buena, pero es mejor para los países un sistema bancario seguro y competitivo. En Estados Unidos vamos a seguir orientados a las reformas”, para evitar que se sostenga la contracción del sistema bancario.