En el año 2006, Steve Irwin, el famoso domador de cocodrilos australiano de Animal Planet, murió atacado por una raya. Su caso tuvo repercusión mundial.
Ahora, algo similar le ocurrió a los tres documentalistas del ciclo Cazadores de tormentas, programa que se emite por Discovery Channel.
Tim Samaras, protagonista del ciclo, su hijo Paul y el meteorólogo Carl Young fallecieron el viernes mientras perseguían un poderoso tornado en el estado de Oklahoma. Según dijeron los bomberos, el coche en el que viajaban quedó aplastado como una lata. Fueron los propios familiares los que informaron a la cadena de noticias CNN de la muerte.
Samaras grabó tormentas durante décadas. En una entrevista realizada hace dos semanas por National Geographic, describió su fascinación por los tornados. Vi El mago de Oz cuando era niño y me juré a mí mismo que vería algún tornado en mi vida. Los tornados desde entonces se han convertido en mi objetivo, dijo.
La organización National Geographic, de la que Samaras era miembro, lo calificó como uno de los cazadores de tormentas más reconocidos del mundo, diciendo que pasó las últimas décadas de sus 55 años persiguiendo a su pasión.
La información fue confirmada por fuentes policiales y la organización proyecto Tactical Weather Instrumented Sampling in Tornadoes Experiment (Twistex). Ésta es una pérdida devastadora para la meteorología, la investigación y la comunidad de los cazadores de tormentas, dijo la organización en un mensaje difundido en Twitter y Facebook.
El vehículo en el que viajaban, una camioneta blanca con su equipo incorporado, quedó absolutamente destrozado. Los restos del auto quedaron esparcidos en un radio de 800 metros en El Reno.
Chad Myers, meteorólogo de CNN que también cubrió las últimas tormentas en Oklahoma, aseguró que su colega era conocido, a pesar de lo impactante de las imágenes que lograba captar en sus documentales, por su atención a la seguridad.
Simplemente no hay nadie más seguro que Tim. Tim nunca se pondría en peligro, aseguró Myers. Desde luego, no pondría a su hijo en peligro
La muerte de Samaras y su equipo se sumó a los otros 12 muertos que dejaron los tornados en serie que azotaron el estado de Oklahoma el viernes, menos de dos semanas después de otra tragedia que devastó, el 20 de mayo, la pequeña ciudad de Moore, cercana a la capital estatal, que provocó 24 muertos y 377 heridos.